En la tradición teatral, aquella compañía formada por un solo actor —tan habitual en los siglos XVI y XVII— recibe el nombre de bululú. Hoy lo llamaríamos teatro unipersonal , monólogo, compañía unipersonal… pero el término bululú conserva ese aroma poético y popular que lo conecta directamente con nuestras raíces escénicas. Y precisamente por la cantidad de guiños al Siglo de Oro que contiene este montaje, no resulta exagerado calificar el trabajo del intérprete consaburense Jacobo Gallego como un auténtico bululú moderno . Él solo, dueño absoluto de la tarima, convoca ante el público a una multitud de personajes, anunciándolos, transformándose, jugando con ellos. Como los bululúes clásicos, no duda en salirse del texto para compartir anécdotas personales , improvisar gestos cómicos o establecer una complicidad directa con los espectadores que mantiene el ambiente risueño y la atención siempre despierta. Y a fe que este bululú titulado Yo sé quién soy, y soy Sancho Panza demuestra una creatividad y una versatilidad admirables. La obra parte de una premisa tan sencilla como eficaz: tras la muerte de Don Quijote, Sancho Panza sufre un accidente a lomos de su fiel rucio y pierde la memoria de sus aventuras como escudero. A partir de ahí, Sancho —o lo que queda de él— reconstruye episodios del 'Quijote' desde su particular mirada, a veces apoyándose más en sueños y fabulaciones que en recuerdos nítidos. Durante la hora y tres cuartos de función, desfilan con gracia escenas tan celebradas como la del rebuzno, las bodas de Camacho , la pastora Marcela, la cueva de Montesinos , el cura, el barbero, Sansón Carrasco y un largo etcétera. Todo ello conduce, cómo no, a la anagnórisis , ese instante de revelación en que el personaje comprende por fin quién es y qué lugar ocupa en su historia. El clásico «ah, ahora lo entiendo», que aquí se resume en el propio título: Yo sé quién soy, y soy Sancho Panza. Pero Gallego no se conforma con habitar a Sancho: se permite excursiones deliciosas por otros territorios literarios. Conversa con el Segismundo de La vida es sueño , recita parte del célebre monólogo del vivir es soñar , encarna al Don Juan burlador, escuderos de las novelas de caballerías o traza una divertidísima estampa de Celestina , empeñada en leerle la mano al pobre Sancho. En lo formal, el espectáculo es un pequeño festín de recursos interpretativos : diálogo con personajes simbolizados en objetos, monólogo puro, narración de ciego, recitado romanceado, canto y, sobre todo, una constante interacción con el público, que en una escena termina convertido en un coro cómplice. Más allá de la selección de textos —acertada, equilibrada entre lo conocido y lo inesperado—, lo verdaderamente deslumbrante es la interpretación de Jacobo Gallego. Se mueve con soltura entre lo clásico y lo jocoso , lo popular y lo académico, lo humorístico y lo solemne, lo emocional y lo realista. Todo ello con un desparpajo contagioso y un ritmo que no concede tregua. Si algo puede decirse de su trabajo es que, con su energía multifacética, se metió al público en el bolsillo. Un solo actor, mil personajes y muchas risas. La escenografía, sencilla pero cuidada ; el vestuario, ingenioso para diferenciar con poco a tantos personajes; la iluminación, precisa y expresiva; y la música, siempre oportuna, completan un marco perfecto para el lucimiento del intérprete. El estreno nacional de Yo sé quién soy, y soy Sancho Panza en el cafetín del Teatro de Rojas, el bululú que despertó a Sancho Panza, confirma que estamos ante un espectáculo digno, sólido y apto para todo tipo de públicos. Un bululú contemporáneo, ejecutado con profesionalidad y encanto, que divierte, sorprende y conquista. El público, que llenaba la sala, así lo entendió: rio a lo largo de la función y premió al actor con un cálido aplauso final. Título: Yo sé quien soy, y soy Sancho Panza . Autor del texto y dirección: Alberto Gálvez . Intérprete: Jacobo Gallego . Escenografía y atrezo: Alberto Gálvez Bravorante Producciones y Espadas 'Mariano Zamorano' . Vestuario: Bravorante Producciones . Iluminación y sonido: Rosa Herrera . Música: Juan José Robles y Carolina Palencia . Producción: Bravorante . Escenario: Cafetín del Teatro de Rojas.