Un supermercado alemán, pasto de un hambriento rebaño de ovejas: la curiosa estampa que ha tenido lugar en Baviera
El incidente tuvo lugar el lunes en Burgsinn, en el distrito bávaro de Main-Spessart, mientras el pastor Dieter Michler trasladaba un rebaño de unas 500 ovejas hacia la zona donde pasan el invierno. Durante el trayecto, unas 50 se separaron del grupo y terminaron entrando en un supermercado local.
Según explicó el propio ganadero a la cadena pública BR24, los animales habrían seguido a un cliente que entró al establecimiento con una bolsa de la compra que pudieron confundir con un saco de pienso o de sal, habituales en su alimentación.
Cómo un rebaño acabó bloqueando un supermercado
Una vez dentro del supermercado, las ovejas se dirigieron a la zona de cajas, donde permanecieron alrededor de veinte minutos. Las imágenes difundidas muestran a los animales agrupados entre los pasillos y los mostradores de pago mientras empleados y clientes intentan mantener la calma. Algunos productos cayeron al suelo y el tránsito dentro del local quedó parcialmente bloqueado, aunque no hubo incidentes mayores.
Cuando el pastor fue alertado por un cliente que lo alcanzó en coche, regresó al establecimiento y encontró a los animales ya fuera del edificio. “Nunca pensé que entrarían voluntariamente a un supermercado”, afirmó Michler, que confirmó que las ovejas no mostraron signos de nerviosismo y que no fue necesario forzarlas a desalojar el recinto.
La empresa propietaria del supermercado descartó reclamar daños y calificó el incidente como anecdótico. “No se comieron nada, sólo ensuciaron un poco y tiraron algún producto. Todo quedó dentro de lo razonable”, señaló Jürgen Kippes, responsable del establecimiento. También anunció su intención de ofrecer un patrocinio temporal para las cincuenta ovejas implicadas (incluyendo el aporte de alimento durante un año) como gesto simbólico tras la repercusión mediática del suceso.
Las ovejas retomaron su marcha hacia el refugio y se encuentran en buen estado, según su propietario, que gestiona un total de 800 ovejas y 400 corderos. La insólita escena ha llamado la atención de la prensa alemana no sólo por lo inusual del episodio, sino por la visibilidad que devuelve al pastoreo extensivo en las zonas rurales del país.