Vuelve un año más la Supercopa de España, un torneo que desde hace ya varias ediciones se juega con formato de eliminatorias y lejos de España, en Arabia Saudí. Como cada año, el acceso al torneo lo tienen el campeón y el subcampeón de LaLiga y el campeón y el subcampeón de la Copa del Rey, por lo que casi siempre deja cruces de altísimo nivel. En la semifinal de hoy se jugará, precisamente, el derbi madrileño. Real Madrid y Atlético se juegan el pase a la final a partido único, sin margen para especular. Un duelo que, por contexto y antecedentes recientes, apunta a largo y cargado de tensión. El Real Madrid llega a la cita con bajas importantes y con la obligación de gestionar esfuerzos en pleno mes de enero. El Atlético de Madrid, por su parte, cuenta también con alguna baja, aunque en cualquier caso se trata siempre de un rival incómodo por definición. El Real Madrid aterriza en Arabia Saudí con bajas de peso, sobre todo la de Kylian Mbappé, además de la ausencia de Éder Militão. Por lo tanto, Ancelotti apuesta por un ataque con Vinicius y Rodrygo como referentes, junto con Gonzalo, y Bellingham por detrás. En defensa Rüdiger sostiene el eje pese a las dudas sobre su estado físico. El Atlético, por su parte, también llega a Yeda con bajas, con Clément Lenglet fuera de la convocatoria y Nico González igualmente descartado, además de la ausencia de Pablo Barrios pese a tratar de llegar in-extremis. Simeone, aun así, conserva buena parte de su bloque habitual, aunque con importantes novedades. Sobre todo, la inclusión de Gallagher por el lesionado Barrios , de modo que Johnny Cardoso es suplente. Pubill se reafirma como central titular en partidos grandes al lado de Hancko.