El panorama automovilístico español ha alcanzado un hito al superar la cifra de 600.000 vehículos electrificados (eléctricos puros e híbridos enchufables) en circulación. El año 2025 ha sido el catalizador definitivo de este crecimiento. Durante ese ejercicio se matricularon aproximadamente 225.000 unidades, lo que representa el 37% del parque histórico acumulado. Según un análisis de la compañía de movilidad Bipi, basado en registros oficiales de la Dirección General de Tráfico (DGT), esta cifra confirma que el segmento de vehículos «enchufados» es actualmente el de mayor expansión en el mercado nacional, consolidando una tendencia hacia la movilidad sostenible. La demanda anual prácticamente se duplicó en comparación con el año anterior, cuando las matriculaciones apenas rozaron las 120.000 unidades. Con este impulso, el parque que cerró 2024 con 420.000 vehículos ha dado un salto cuantitativo que sitúa a España ante el reto de alcanzar los 700.000 coches con enchufe a principios de 2026. A pesar de estas cifras récord, el informe destaca que el margen de crecimiento es todavía muy amplio. Al cierre de 2024, los vehículos electrificados representaban solo el 1,66% de un parque total de turismos que asciende a 25,24 millones de unidades en España. Este dato subraya que, aunque la aceleración es notable , la transición hacia una flota mayoritariamente limpia está aún en sus fases iniciales. El análisis también revela una importante brecha geográfica en la adopción de esta tecnología, evidenciando una España que se mueve a «diferentes velocidades». Así, hay comunidades autónomas con una mayor presencia de coches con cable en las matriculaciones, frente a otras más reticentes . Madrid es, con diferencia, el principal mercado del vehículo eléctrico en España . Esta comunidad concentra hasta el pasado año el 42% del total nacional. Tras Madrid, la segunda posición es para Cataluña (15,3%) y la tercera plaza es para la Comunidad Valenciana (8,5%). Por el contrario, Ceuta, Melilla, La Rioja, Extremadura y Cantabria son las comunidades con menor índice de penetración del coche con cable en España.