Una de las víctimas que declaró este miércoles en la primera sesión del juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Toledo , reconoció que antes de viajar a España ya «tenía decidido» que iba a trabajar en la prostitución. Una decisión que tomó tras contactar con Óscar, acusado de explotación sexual. Éste fue quien «le prestó» 3.000 euros y le alquiló una habitación en un piso que tenía en Algeciras (Cádiz) Allí, aseguró, ejerció la prostitución «por voluntad propia», también podía «haber limpiado pisos». En cuanto a las condiciones del préstamo, aseguró que se lo tenía que devolver a Óscar «sin intereses y como pudiera». Un pago que fue haciendo bien por transferencias o en efectivo. Preguntada por la Fiscalía sobre si tenía que dar parte del dinero que ganaba por ejercer la prostitución a Óscar, ésta lo negó, asegurando que lo que ganaba se lo quedaba ella y que «nunca me obligaron a nada». También negó que hubiese sido amenazada, asegurando que ejercía la prostitución libremente». Con respecto al dinero ganado, se lo enviaba a su familia y amigos que tenía en Colombia y, recalcó, que Óscar «no ganaba nada a cambio y nunca se involucraba en nada. De Algeciras se marchó a Toledo a «seguir trabajando» y finalmente lo dejó porque se fue con su «novio» a vivir a Santander. «Él me podía mantener».