La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA- Asaja ) ha comparado la « falta de firmeza » del presidente Pedro Sánchez con la posición de su homólogo galo, Emmanuel Macron , que acaba de condicionar el acuerdo de Mercosur a cláusulas espejo para las exigencias sanitarias al otro lado del Atlántico. «La reciente decisión del Gobierno francés de suspender la importación de frutas desde Sudamérica que contengan residuos de sustancias prohibidas en la UE -mancozeb, glufosinato, tiofanato-metil y carbendazim- confirma la preocupación creciente por la falta de reciprocidad », ha aplaudido la organización agraria. Su presidente, Cristóbal Aguado , ha subrayado que « Macron ha escuchado a sus agricultores y ha captado la necesidad de defenderles con unas políticas coherentes y justas«, mientras que al sur de los Pirineos, »por el contrario, en España, Sánchez no se ha enterado todavía de que con el actual tratado de Mercosur perdemos los agricultores y los consumidores europeos». Además, reclama al Ejecutivo que no utilice compensaciones presupuestarias para « justificar » Mercosur y, en cambio, que «defienda una política agraria y comercial coherente, que proteja la producción europea, garantice alimentos seguros y de calidad y preserve el futuro del medio rural». Coincidiendo con la reunión extraordinaria de ministros de Agricultura de la Unión Europea, AVA-Asaja «exige» al Gobierno de España «una posición firme» contra el acuerdo UE-Mercosur en su forma actual y reclama « garantías reales » para la agricultura y la ganadería europeas ante la modificación del Marco Financiero Plurianual post-2027. Alertan de que el tratado amenaza la viabilidad de miles de explotaciones valencianas -sobre todo de ganadería , arroz , miel y cítricos - y perjudica también a los consumidores, al permitir la entrada de alimentos con estándares de «calidad, seguridad y sostenibilidad inferiores a los exigidos en la UE». Como organización de ámbito nacional, Asaja ha trasladado esta posición en una carta dirigida al ministro de Agricultura, Luis Planas , en la que advierte del «grave impacto» que el acuerdo tendría sobre sectores especialmente sensibles como la carne de vacuno, las aves, el azúcar, el etanol, los cítricos, el arroz, la miel o el maíz, y de la falta de reciprocidad en las normas sanitarias, medioambientales y de trazabilidad exigidas a las producciones importadas frente a las europeas. El acuerdo, tal y como está planteado, «pone en riesgo la viabilidad económica de miles de explotaciones » agrarias y ganaderas, en un contexto ya marcado por el aumento de costes, la presión regulatoria y la inestabilidad de los mercados. Considera además claramente insuficiente el reglamento de salvaguardias propuesto por la Comisión Europea, al no permitir una actuación preventiva ni automática ante perturbaciones del mercado. En paralelo, Asaja ha analizado la propuesta que la Comisión Europea presenta este miércoles a los ministros de Agricultura, que contempla: un incremento potencial de 45.000 millones de euros para agricultura, mediante el adelanto de márgenes presupuestarios del futuro MFP; la apertura de 48.700 millones de euros del Fondo Rural para medidas agrícolas; y dos medidas adicionales relativas a fertilizantes (CBAM o antidumping) y a la reciprocidad comercial frente a terceros países. Pero esta organización agraria advierte de que estos fondos serían de «carácter voluntario» para los Estados miembros, lo que introduce «un riesgo real de desigualdad y fragmentación del mercado único, si algunos países no los solicitan o los aplican de forma desigual». Por eso, reclama que cualquier refuerzo presupuestario para la PAC sea obligatorio , exclusivo para la agricultura y que tenga en cuenta indicadores socioeconómicos y no únicamente ambientales