Producción de vivienda cae 60% en 10 años
México concluyó el ciclo 2025 inmerso en una severa crisis de producción de vivienda nueva, evidenciada por una contracción del 60 por ciento en su inventario durante la última década.
Marisol Becerra, directora de estrategia de datos y consultoría de la plataforma Monopolio, las cifras del Registro Único de Vivienda (RUV) muestran un desplome drástico al pasar de 600 mil unidades registradas en 2015 a solo 248 mil al cierre del año pasado.
Esta parálisis en la oferta ocurre en un contexto donde la necesidad de techo no es negociable, impulsada por una dinámica demográfica que no se detiene.
La especialista señaló en entrevista con El Financiero que, si bien programas federales como Vivienda para el Bienestar —cuya meta sexenal a través de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) es entregar 1.8 millones de unidades a familias con ingresos de hasta dos salarios mínimos— contribuirán a mitigar la falta de oferta, no lograrán resolver el rezago acumulado.
Al respecto, Becerra puntualizó que dicha estrategia “resultará insuficiente pues toda la demanda que tenemos y la que se va acumulando cada año por matrimonios, divorcios, migración, formación de hogares, que va a seguir, la gente necesita un lugar donde vivir”.
Esta presión sobre el mercado inmobiliario se ve intensificada por cambios sociales profundos, como el hecho de que actualmente se registran 33.3 divorcios por cada 100 matrimonios, lo que genera hogares más pequeños y con mayor rotación.
Asimismo, las nuevas generaciones dictan el ritmo del mercado; los Millennials y la Generación Z representan el 43.4 por ciento de la población total, y siete de cada 10 personas menores de 35 años sostienen que adquirir una propiedad es hoy igual o más importante que en el pasado, desafiando el mito del desinterés patrimonial de jóvenes.
No obstante, el acceso a la vivienda enfrenta barreras estructurales que desincentivan tanto la compra como la inversión. Mientras el ingreso de los demandantes se ve limitado frente a los precios de mercado, los desarrolladores lidian con el encarecimiento del suelo.