El dulce momento del Espanyol, instalado en plaza europea (quinto) gracias a la brillante racha de diciembre que no enturbia la derrota en el derbi, ha provocado que la afición perica esté más enchufada que nunca. Ya se vio al acabar el duelo ante el Barça
cuando los jugadores de Manolo fueron aclamados y despedidos con aplausos y cánticos pese a haber caído por una hinchada rendida al conjunto blanquiazul.
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