Los dos últimos títulos de
Supercopa del
Athletic tuvieron dos protagonistas principales y varios actores secundarios. La fotografía de 2015 la acaparó la voracidad goleadora de
Aduriz y en la de 2021 la imagen fue la de
Iñaki Williams poniendo el balón en la escuadra en una Cartuja vacía por la pandemia. En ambas finales con el
Barça enfrente,
el enemigo más íntimo de los bilbaínos en los últimos años.
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