Cada vez son más las personas que entienden el
running como algo más que un reto deportivo.
Correr se ha convertido en una forma de viajar de manera activa, de conocer ciudades desde dentro y de vivir experiencias colectivas que van mucho más allá del cronómetro. En ese contexto, las distancias cortas y medias —10K o media maratón— se consolidan como la opción perfecta para quienes quieren disfrutar del ambiente de las grandes carreras sin la exigencia física y mental del maratón.
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