Los demócratas atacan pero no ven claro aún el "impeachment"
Las duras palabras del senador por el estado de Maryland, Chris Van Hollen, evidencian claramente cuál es el sentir de la mayoría del Partido Demócrata con respecto a los acontecimientos en Venezuela: “Trump y sus secuaces pueden tratar de disfrazarlo, pero es un acto ilegal de guerra que busca reemplazar a Maduro y facilitar el petróleo para sus amigos multimillonarios”, según The Wrap. Una opinión que también comparte la representante por Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez: “no se trata de las drogas. Es sobre el petróleo y el cambio de régimen. Ahora necesitan un juicio para pretender que no lo es”, indicó a propósito del proceso al que Nicolás Maduro se enfrentará en Nueva York. Y, especialmente, para “distraernos de los costos de la atención sanitaria disparados” en Estados Unidos, añadió.
El liderazgo demócrata enfatizó que Maduro era un dictador brutal, aunque eso no otorga al presidente la autoridad constitucional para iniciar una operación militar sin autorización del Congreso, puesto que pone en grave riesgo la credibilidad internacional de Estados Unidos y la estabilidad del hemisferio Occidental, así como abre un precedente para nuevas intervenciones unilaterales. Es por este motivo que el senador por Connecticut, Chris Murphy, aseguró que “el presidente Trump piensa que está por encima de la ley”, según Headline USA.
De esta manera, los líderes demócratas han condenado con dureza la operación militar en Venezuela calificándola de “ilegal, imprudente y sin base al derecho internacional, o a la Constitución”, según informó The New York Post. Las figuras clave de la organización, como Kamala Harris o el legislador Chuck Schumer aseguraron que, a pesar de que Maduro es “un dictador, eso no justifica una acción militar sin aprobación”, puesto que supone violar el Artículo I de la carta magna estadounidense, que otorga a la Cámara y al Senado la potestad para autorizar actos de guerra.
Por su parte, el senador por Virginia, Tim Kaine, aseguró que la extracción ilegal de Maduro “representa un retorno repugnante a una época en la que Estados Unidos se adjudicaba el derecho de dominar los asuntos internos de otras naciones en la región”. Por ello, exigió que el Congreso “reafirme su papel constitucional en cuestiones de guerra, paz, diplomacia y comercio”. En ese sentido, el senador de Nueva Jersey, Andy Kim, añadió que “Trump rechazó nuestro proceso constitucional porque su Administración sabe que los americanos rechazan meternos en otra guerra”, según Newsweek. Asimismo, describió la política exterior de la Casa Blanca como “poco sensata”.
“Las acciones llevadas a cabo por la Administración Trump son flagrantemente ilegales. Venezuela no representa una amenaza inminente o de seguridad nacional”, indicó a su vez la representante por Minnesota, Betty McCollum. Mientras, el senador por Arizona, Rubén Gallego, se sumó a sus palabras. “Esta guerra es ilegal. Es embarazoso que hayamos pasado de ser la policía del mundo, a ser el matón del mundo en menos de un año”, explicó a The Western Journal.
Las dos únicas cabezas visibles que se han apartado de la senda demócrata por razones electorales (no hay que olvidar que los Mid Terms, los comicios que se celebran en el ecuador de la presidencia, están a la vuelta de la esquina) han sido el representante demócrata por Florida, Darren Soto, que explicó que “capturar al dictador asesino Maduro es un paso importante hacia una Venezuela libre”, aunque recordó que la falta de aprobación del Congreso plantea serias preguntas sobre la legalidad de la misión. Y la congresista demócrata Debbie Wasserman que, como otros líderes demócratas en distritos que cuentan con comunidades venezolanas, debe contentar a sus votantes. Por ello, indicó que la captura de Maduro podría tener “un impacto positivo en la oposición venezolana”, sin dejar de criticar la falta de aviso al Congreso.
¿Llegará el impeachment?
En la mente de muchos estadounidenses, sobre todo los que se oponen a Trump, la eterna pregunta que sobrevuela al más que polémico presidente ha vuelto a la palestra: ¿la acción ilegal contra Maduro podría ser motivo para provocar un impeachment (o juicio político) para desbancarlo de la Casa Blanca? Existe una posibilidad teórica, sugerida por los demócratas basándose en que se ha producido una violación constitucional al actuar militarmente sin autorización del Congreso, es decir, “un abuso de poder y falta de transparencia al ocultar información crucial a los legisladores”, según VOR News Media.
Sin embargo, los obstáculos parecen demasiado insalvables para lanzarse al contencioso judicial contra Trump. Es mucho más prudente esperar al resultado de los Mid Terms porque la mayoría republicana en el Congreso, sobre todo en la Cámara de Representantes y el Senado, no respaldará una moción de impeachment por el caso de Venezuela. Además, tanto los republicanos como muchos de los estadounidenses cuyo voto bascula entre los dos partidos son acérrimos defensores de la autoridad presidencial en asuntos de seguridad nacional.
Es por esto por lo que, aunque diversos representantes demócratas han pedido al Congreso “investigaciones profundas”, según el San Francisco Chronicle, y exigir así explicaciones detalladas con el objetivo de garantizar el límite de los poderes ejecutivos sobre el uso de la fuerza militar sin control legislativo, además de determinar si ha sido una acción ilegal, las pesquisas seguramente se quedarán en eso y no irán más allá de las duras declaraciones y los comunicados de codena de los líderes demócratas. El escenario político y judicial para derrotar a Donald Trump todavía no les es propic