Nandu Jubany llegaba al
Dakar con grandes aspiraciones. Tras debutar en coche el pasado año con un gran ritmo que le permitió acabar en el podio en la categoría de dos ruedas motrices (4x2), el mediático chef catalán quería arriesgar un poco más en esta edición al lado de su copiloto,
Marc Solà. La ilusión era máxima y el esfuerzo para llegar al
Dakar fue enorme.
Tras preparar 2.400 menús de fin de año para llevar junto a su equipo, fue el último participante en coger un avión para llegar al vivac del
Dakar, más tarde que el resto, pero a tiempo.
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