La justicia suiza investiga posibles negligencias en el trágico incendio
El bar Le Constellation pasó, en cuestión de segundos, de ser el epicentro de una celebración de Año Nuevo a convertirse en el escenario de una de las mayores tragedias en la historia reciente de Suiza. El devastador incendio, desatado durante la madrugada del jueves en ese local de la estación de esquí de Crans-Montana, ha dejado hasta el momento 40 fallecidos y 119 heridos, la mayoría en estado grave, por lo que no se descarta que la cifra de víctimas mortales aumente en los próximos días.
Durante una rueda de prensa celebrada este viernes, la Fiscal General del cantón, Béatrice Pilloud, señaló que la principal hipótesis apunta a que el incendio y posterior explosión se originó por unas bengalas encendidas en botellas de champán que se encontraban "demasiado cerca del techo". "El fuego prendió de forma muy rápida y generalizada", detalló la fiscal, quien confirmó que el Instituto Forense de Zúrich ya trabaja en una investigación exhaustiva que analizará desde "las obras del bar, los materiales, la licencia y las medidas de seguridad". Frédéric Gisler, comandante de la policía del cantón de Valais, informó que ya se ha logrado identificar a 113 de los heridos, entre los que figuran 71 ciudadanos suizos, 14 franceses, 11 italianos y cuatro serbios, quienes permanecen ingresados en diversos centros hospitalarios tras ser rescatados del infierno en que se convirtió el establecimiento.
Las autoridades aclararon que, aunque la causa exacta sigue bajo instrucción, las pruebas iniciales descartan que se trate de un atentado. Eso sí, el responsable de seguridad regional, Stéphane Ganzer, precisó que no hubo detonación de ningún artefacto explosivo: "Fue el propio incendio el que, al propagarse, causó una explosión y la combustión generalizada del local".
Según los expertos, el siniestro derivó en un fenómeno de "combustión súbita generalizada", en el que los gases acumulados se inflaman elevando las temperaturas de forma extrema. Este fenómeno técnico explica la extrema gravedad de las quemaduras e inhalaciones de humo que han obligado a trasladar a los heridos a hospitales de toda Europa. Del total de pacientes, Suiza derivó a unos 50 a varios países europeos en los que hay unidades especializadas en quemaduras graves, como Francia e Italia. Bélgica también recibió este viernes a cuatro personas. "Estamos listos para ayudar a la población suiza tras el trágico y fatal incendio de Nochevieja", dijo este viernes el ministro de Defensa belga, Theo Francken.
El fuego se pudo originar durante un espectáculo
La emergencia se declaró cerca de la 01:30. De acuerdo con fuentes presenciales citadas por BFMTV, el fuego se originó durante un "espectáculo" del personal del bar: un camarero subió a una compañera a hombros mientras ella sostenía una botella con una bengala encendida. La propagación del fuego fue fulminante y la arquitectura del local convirtió la emergencia en una ratonera. El pánico se desató en un espacio cerrado, con nula visibilidad y abarrotado de personas.
La investigación se centra ahora en las posibles irregularidades del establecimiento. La fiscalía analiza si el material de insonorización del techo era inflamable y si el local cumplía con las normativas básicas de seguridad. La principal preocupación radica en el diseño del sótano: con capacidad para 300 personas, el recinto parece haber contado con una única escalera de salida, cuando la ley para tales aforos suele exigir al menos dos rutas de evacuación.
Pilloud evitó confirmar si las dimensiones de las escaleras eran legales, limitándose a señalar que las pesquisas determinarán si se cumplía la normativa vigente. "Es demasiado pronto para determinar si hubo fallos de seguridad", concluyó.
Decenas de heridos en riesgo extremo
La emergencia médica alcanzó proporciones críticas: el hospital de Sion -capital del cantón- se vio superado en apenas tres horas. Sobre la gravedad de las lesiones, Ganzer explicó que entre 80 y 100 de los heridos están en riesgo extremo: "Cuando un adulto tiene quemaduras de tercer grado en el 15 % o más de su cuerpo, existe un riesgo real de muerte en las horas y días posteriores", detalló.
Para las familias, la espera es agónica. La policía ha informado que los fallecidos son principalmente jóvenes, posiblemente menores de edad, pero la confirmación oficial se está demorando debido al estado de los cuerpos y a que muchos documentos de identidad fueron reducidos a cenizas. Mathias Reynard, jefe del gobierno regional de Valais, explicó que los expertos están recurriendo a muestras dentales y de ADN para la "terrible y delicada" tarea de identificar los cuerpos, gravemente quemados.
El bar era propiedad de un matrimonio francés, Jacques y Jessica Moretti. Según los informes, Jessica se encontraba en el local y sufrió quemaduras en un brazo. Sin embargo, ambos permanecen ilocalizables desde la tragedia. Las autoridades ya han avanzado que, de confirmarse que siguen con vida, serán juzgados por varios cargos, incluyendo gestión negligente del local.
La magnitud de la tragedia ha llevado al presidente suizo, Guy Parmelin, a declarar cinco días de luto nacional, calificando lo sucedido como uno de los eventos más traumáticos en la historia del país. Por su parte, Reynard anunció la organización de una ceremonia de duelo nacional en Crans-Montana para el próximo 9 de enero.