Exportar sin ‘colapsar’: el crecimiento de las manufacturas exige a la logística
Las exportaciones mexicanas crecieron 5.2% anual en la primera mitad de 2025, según cifras del INEGI. El impulso viene, sobre todo, de las manufacturas, con un crecimiento de 7.2%; su mejor desempeño desde 2023. Más allá de ser una buena noticia macroeconómica, considero que este dinamismo revela algo que no siempre se discute: la presión silenciosa que está viviendo la infraestructura logística del país.
Esto porque no todas las exportaciones crecen al mismo ritmo. Algunas industrias como el equipo de cómputo y componentes electrónicos (+51.4%) o la maquinaria (+17.9%) están escalando operaciones a una velocidad pocas veces vista.
En paralelo, sectores intensivos en volumen como muebles (+16.9%) o papel (+14.9%) están demandando más capacidad de transporte, embalaje y coordinación de última milla. Y todo esto sucede al mismo tiempo, sobre un ecosistema logístico que, francamente, no se expandió en la misma proporción ni con la misma rapidez.
Puedo afirmar que las cifras de exportación nos hablan de un éxito económico, pero también nos avisan de una tensión sistémica. Cuando un sector crece tanto en tres meses, como el antes mencionado de componentes electrónicos, ese salto tiene implicaciones directas sobre los tiempos de tránsito, la disponibilidad de transporte consolidado y el cumplimiento de normativas internacionales. Lo que antes se resolvía con procesos estándar ahora exige logística hiperpersonalizada, digital y flexible.
Es decir, la logística figura como la principal variable estratégica del negocio exportador. Ninguna empresa quiere perder contratos por no poder entregar en tiempo, por errores en la documentación o por no prever que sus volúmenes actuales requieren soluciones de consolidación internacional que antes no necesitaban, es decir, el éxito exportador mal gestionado puede volverse una trampa logística.
¿Cómo sostener el crecimiento si no se expande la infraestructura de carga, consolidación y distribución? Tercerizar de forma inteligente se vuelve indispensable: contar con aliados logísticos que no solo transporten, sino que también asesoren, planifiquen y, sobre todo, anticipen.
Esto también aplica para las pequeñas y medianas empresas. Según un estudio del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, el valor de las exportaciones de las Pymes en México y Latinoamérica, es de cerca de 5 por ciento del total. Y entre las principales barreras no están la calidad del producto ni la demanda, sino la falta de conocimiento sobre trámites, empaques y normativas.
Aun así, muchas de estas Pymes, aunque no exportan directamente, forman parte de las cadenas productivas de sectores que ya están creciendo rápidamente. Si no se les acompaña logística y estratégicamente, perderán la oportunidad de internacionalizarse en uno de los mejores momentos comerciales para México.
A todo esto, se suma otro factor preocupante: la capacidad logística instalada en muchas regiones no está creciendo a la par del dinamismo exportador. Según el Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial, México ha mantenido posiciones estables, pero sin avances significativos en infraestructura desde 2018.
La lección es clara: exportar más no es gratis. Y no me refiero a lo fiscal, sino a lo operativo. Las empresas que están creciendo en exportación necesitan pensar distinto: empaques con certificaciones internacionales, seguros transfronterizos, tiempos de tránsito integrados al pricing, trazabilidad end-to-end. Y eso solo se logra con una logística más robusta.
Para que el crecimiento no colapse sobre sí mismo, la logística debe evolucionar a la misma velocidad. No basta con solo celebrar el alza en exportaciones: hay que preguntarse si estamos preparados para sostenerla sin fracturas.
Director General de Mail Boxes Etc. en México (MBE), posición desde la que se encarga de liderar la relación y negociación con socios comerciales y estar al frente del posicionamiento de la empresa en el país. También es responsable de la relación con los franquiciatarios de MBE en México y en general de la expansión de la compañía en toda la república.