El Barça se proclamó campeón de invierno en La Cerámica y logró mantener su portería a cero en tres partidos consecutivos de los siete en los que lo ha logrado esta temporada.
Joan Garcia ha sido un magnífico fichaje y es un seguro para el Barça. La defensa blaugrana, superada en ocasiones por las transiciones rápidas con su posición adelantada, sabe que detrás tiene a un tipo que siempre responde.
Flick no tiene, ni debe tener ninguna duda:
Joan Garcia es uno de los mejores porteros del mundo y contribuyó a que el equipo se impusiera a un gran Villarreal (nadie podía fiarse) en un encuentro marcado por la justa tarjeta roja enseñada a
Renato Veiga, en una durísima entrada a
Lamine Yamal. El jugador del Barça acabó siendo silbado incomprensiblemente después de recibir una patada que podía haberle hecho mucho daño. Nadie puede discutir esa tarjeta ni compararla a la acción de
Joan Garcia en su área en la que siempre va a buscar el balón. Sería interesante que los profesionales condenaran el juego sucio y los aficionados no castigaran a quien lo sufre.
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