La última restauración de María Auxiliadora , la titular de la Casa Salesiana de Córdoba, pasará por un proceso de revisión. El trabajo que realizaron Juan Jiménez y Pablo Porras entre 2021 y 2022 no gustó a muchos devotos porque suponía dar a la imagen un aspecto distinto , el que tuvo en su origen, pero no el que presentaba en las últimas décadas. María Auxiliadora es una imagen que se realizó en 1908 en los talleres de Barcelona Sarriá. Su aspecto era parecido al que tiene ahora, pero no al que conocieron varias generaciones, ya que en la década de 1960 el imaginero Juan Martínez Cerrillo realizó una intervención que le dio rasgos más dulces, con una marcada sonrisa y el óvalo facial más redondeado. La intervención que se promovió a partir del verano de 2021, y que terminó al año siguiente, buscaba dar a la Virgen el aspecto original , con el rostro más alargado y la expresión más seria. También se recuperaba, según los escultores, la policromía original. La restauración, sin embargo, no gustó a todo el mundo, incluido un grupo de devotos que no han dejado de movilizarse desde entonces, y especialmente desde la fallida restauración de María Santísima de la Esperanza Macarena , el pasado junio, que ha culminado felizmente con la intervención de Pedro Manzano . Hubo en este tiempo recogidas de firmas e incluso una lona desplegada en la plaza de Las Tendillas con el aspecto anterior de la imagen. Este domingo el Consejo Provincial de la Inspectoría Salesiana María Auxiliadora ha comunicado a la Comunidad Educativo-Pastoral y a la Familia Salesiana la apertura de una revisión del proceso de la intervención realizada entre los años 2021 y 2022. La decisión se adopta tras la visita inspectorial realizada entre el 1 y el 4 de diciembre de 2025 por el Provincial, Fernando Miranda, coincidiendo con el acto de apertura del 125 aniversario de la casa salesiana y del colegio, que se celebra en estos meses. El proceso contiene dos medidas. Por un lado se creará una comisión evaluadora multidisciplinar e independiente, de la que formarán parte restauradores titulados, historiadores del arte, instituciones públicas y representantes eclesiales. De allí tiene que salir un informe sobre la situación actual de la imagen, «atendiendo a criterios patrimoniales, históricos y canónicos». Además, se abrirá un expediente informativo para recopilar información sobre el proceso previo a la intervención. Con los resultados de los dos informes se propondrá «una solución final ». Los Salesianos piden «colaboración para un desarrollo sereno» del procedimiento de revisión, que ahora comienza.