Hay ciertos alimentos que no se entienden ya el uno sin el otro desde hace décadas. Es el caso del queso y el vino , que en el mundo del maridaje son considerados como una de las parejas más armoniosas de la gastronomía : si son buenos y se acoplan bien, ambos productos pueden potenciarse mutuamente, cambiando la manera de entender cada uno de estos sabores . Entre las combinaciones que más recomiendan los expertos en enología , encontramos algunas como Chardonnay y queso brie , Cabernet Sauvignon y cheddar , Sauternes y roquefort o Pinot Noir con gruyère . Todas ellas, al igual que otras tantas, son ideales para sellar una experiencia gourmet soñada para los amantes de esta bebida hecha a base de uva. No obstante, también hay que tener bastante cuidado con esta combinación, según advierten los expertos en enología como el creador de contenido @vinosforo . Este técnico superior en vitivinicultura lleva un tiempo dando consejos en sus redes sociales para los amantes del vino, gracias a los que ha recabado cerca de 23.000 seguidores en Instagram. En uno de sus últimos vídeos, este especialista ha alertado de un error que cometen muchos consumidores al probar el vino junto al queso y que puede incluso ser un engaño para ellos desde los propios comercios. « Si te ofrecen queso antes de probar un vino, te quieren engañar », ha señalado en esta publicación. Para continuar con su explicación, el creador de contenido ha hecho referencia al dicho «que no te la den con queso» , cuyo origen tiene mucho que ver con este asunto: «Antiguamente, los bodegueros usaban queso para dárselo a los compradores cuando el vino estaba picado , cuando se estaba avinagrando y tenía muchísimo tanino verde». Hacer esto no era sencillo y tampoco valía cualquier tipo de queso, pues no todos sirven para ocultar este sabor. Para conseguirlo, los profesionales de las bodegas usaban «queso muy curado» , que tiene «una mayor proporción de grasa, aroma y potencia». « Tapaba mucho mejor los defectos de ese vino malo que querían vender », ha desvelado el experto. El motivo por el que esto funcionaba tan bien para que te vendieran estas botellas picadas tiene mucho que ver con «la grasa y el olor del queso»: « Bloquean el paladar y todo vino parece bueno ». Aunque esto no sucede ya con tanta recurrencia, sí puede seguir empleándose en la actualidad para tapar el sabor de un buen vino. Para evitar que esto les suceda a muchos inexpertos en el mundillo del maridaje , Vinosforo ha lanzado una advertencia a sus seguidores: « No dejes que te engañen. El queso es delicioso, pero el buen vino se prueba primero solo ».