El fraude online cuesta más de 350 millones de euros a la economía española
España está viviendo un auge en el fraude digital que viene impulsado principalmente por el desarrollo de la IA. Esto no solo hace mella en los ciudadanos, sino que también crea una herida profunda en la economía de más de 350 millones de euros.
Así lo demuestra el último estudio realizado por Visa, en el que detecta cómo la sofisticación de las estafas online está afectando a la confianza de los consumidores y al crecimiento del comercio electrónico en España.
Esto ha llevado a unos 8,7 millones de españoles a reducir o incluso a abandonar por completo sus compras online por haber sido víctima de alguna de estas prácticas maliciosas. Más de la mitad de los afectados sufrió pérdidas superiores a 147 euros por persona y un 45% de ellos alega haber tardado más de 24 horas en arreglar el problema.
Según el estudio, "la mitad de los usuarios españoles ha detectado un aumento de anuncios sospechosos o fraudulentos en el último año". A este dato se suman un 44% de consumidores que reconoce no saber diferenciar cuando el contenido que tiene delante es IA o no.
Precisamente, Visa también revela "que los usuarios que confunden contenido generado por IA con publicaciones reales tienen seis veces más probabilidades de caer en una estafa (65% frente al 10%)".
Más allá del perjuicio económico, el fraude tiene un impacto emocional significativo en los afectados. Un 28% de las víctimas declara haber sufrido estrés, ansiedad o vergüenza tras el intento de estafa, y casi un tercio de quienes no denunciaron el caso consideraron que no valía la pena el esfuerzo.
Cómo evitar el fraude
Hay maneras de evitar el fraude en plataformas online. La compañía aconseja dudar siempre de la fuente de la que procede el contenido, ya que los estafadores suelen imitar legitimidad mediante páginas falsas, anuncios llamativos o recomendaciones generadas por IA.
También es importante desconfiar de la urgencia, las ofertas “por tiempo limitado” y los regalos gratuitos buscan impulsar a los compradores a tomar decisiones impulsivas. Para evitarlo, lo mejor es abandonar la página, revisar opiniones y confirmar si la web es fiable o no.
Para proteger tu dinero, es obligatorio no compartir datos bancarios en redes sociales u otras vías. A la hora de pagar, lo más seguro es utilizar métodos protegidos, como tarjetas de débito o crédito y, si esto no es posible, lo mejor es no continuar con la transacción.