España acelera el mayor contrato de helicópteros militares con Airbus: el plan que redefine las Fuerzas Armadas
El Gobierno de España ha confirmado de forma definitiva la adquisición de cien nuevos helicópteros militares a Airbus, cerrando uno de los mayores contratos de ala rotatoria de la historia reciente de la Defensa nacional. La operación ha sido formalizada por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) y queda amparada en el marco legal aprobado mediante real decreto, disponible en el Boletín Oficial del Estado.
El acuerdo revisa a la baja la planificación inicial anunciada meses atrás, que contemplaba 105 aeronaves, y fija el número final en 100 helicópteros de distintos modelos. Esta decisión no altera la arquitectura global del programa, pero sí ajusta el reparto de unidades y la secuencia de entregas para optimizar costes, logística y sostenimiento a largo plazo.
A partir de este punto, el contrato define con precisión el núcleo del plan: la incorporación coordinada de helicópteros NH90, H135, H145M y H175M, cada uno asignado a misiones concretas y a ramas específicas de las Fuerzas Armadas. El objetivo es sustituir plataformas veteranas, cerrar brechas de capacidad y homogeneizar flotas para mejorar la interoperabilidad.
Reorganización estratégica de la flota de helicópteros
La compra se articula como un programa integral de renovación que afecta simultáneamente al Ejército de Tierra, la Armada Española y el Ejército del Aire y del Espacio. La diversidad de modelos responde a un planteamiento escalonado: formación, transporte ligero, misiones multipropósito y transporte táctico medio.
Desde Defensa se subraya que el contrato no es únicamente una adquisición de aeronaves, sino una inversión estructural que incluye soporte logístico, formación de tripulaciones y adaptación de infraestructuras. Este enfoque permite extender la vida operativa de las plataformas durante décadas con menores costes de mantenimiento.
H135 Fase 2: formación y entrenamiento avanzado
El programa H135 Fase 2 contempla la adquisición de trece helicópteros destinados principalmente a la enseñanza de pilotos militares. Doce de estas aeronaves se asignarán al Ejército del Aire y del Espacio, mientras que la unidad restante operará en la Armada.
Estos helicópteros se emplearán tanto en bases terrestres como en entornos navales, incluyendo su uso embarcado en Buques de Acción Marítima. Su misión principal será garantizar un flujo continuo de pilotos cualificados para las distintas flotas de helicópteros militares.
El núcleo del programa: helicópteros multipropósito y tácticos
El grueso del contrato recae sobre los helicópteros H145M, encuadrados en el programa de Helicóptero Ligero Multipropósito. En total, el Ejército de Tierra recibirá cincuenta unidades que se integrarán en las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra.
Estos aparatos cubrirán el espacio operativo entre los helicópteros de transporte NH90 y los helicópteros de ataque Tiger, permitiendo misiones de enlace, evacuación médica, transporte ligero y apoyo táctico. Con ello se busca una flota más flexible y adaptada a escenarios de alta y baja intensidad.
H175M: transporte estratégico y misiones institucionales
El contrato también incluye seis helicópteros H175M destinados al Ejército del Aire y del Espacio. Estas aeronaves sustituirán progresivamente a los actuales Puma y Super Puma en servicio en el Ala 48.
Además de misiones de transporte general, estos helicópteros asumirán funciones de transporte de autoridades del Estado, incluida la Casa Real y los principales cargos del Ejecutivo, reforzando la capacidad institucional y de seguridad aérea.
NH90: la columna vertebral del transporte táctico
El programa se completa con la adquisición de treinta y un helicópteros NH90 de transporte táctico, que se distribuirán entre los tres ejércitos. Seis unidades se asignarán a la Armada Española, trece al Ejército de Tierra y doce al Ejército del Aire y del Espacio.
Estos helicópteros están llamados a convertirse en la plataforma común de transporte medio, con capacidad para operar en misiones nacionales e internacionales, despliegues expedicionarios y operaciones conjuntas con aliados.
Con la firma definitiva del contrato, España consolida una de las mayores apuestas industriales y operativas en el ámbito de la aviación militar europea. La decisión refuerza la base tecnológica nacional, garantiza carga de trabajo a largo plazo y marca un punto de inflexión en la modernización de las Fuerzas Armadas españolas.