Fue uno de los rostros más queridos de ‘Aída’: ahora, su confesión ha dejado helados a todos
Una infancia entre focos y cámaras
Adrián Gordillo comenzó su carrera en el cortometraje Sueños, dirigido por Daniel Guzmán. Fue su primer paso en el mundo audiovisual, y pronto daría el salto a la televisión con un papel que marcaría su trayectoria: 'El Mecos' en la serie Aída.
Emitida por Telecinco, Aída se convirtió en una de las comedias más exitosas de la televisión española, reuniendo cada semana a millones de espectadores. El personaje de Gordillo apareció en 46 episodios, consolidando su imagen como un joven actor prometedor.
El precio del éxito precoz
Gordillo ha confesado que alcanzó el estrellato "demasiado pronto". En su juventud tuvo acceso a lujos que muchos adultos no conocen: restaurantes exclusivos, eventos, amistades de alto perfil y una vida social intensa. Todo parecía ir sobre ruedas, pero la realidad detrás de las cámaras era distinta.
En una reciente entrevista concedida al programa El tiempo justo en Telecinco, el actor confesó estar "en el infierno". Reveló que apenas tiene tres euros en el bolsillo para pasar el mes y que vive en una habitación de 15 metros cuadrados junto a su hermano y su hijo de 4 años.
Una caída marcada por la tragedia
La situación de Gordillo empeoró tras la pérdida de su madre en 2020. Poco después, falleció también su padre. Estos eventos provocaron una espiral de decadencia emocional y personal. El actor reconoció haberse refugiado en la noche, perdiendo el rumbo de su carrera.
Desde entonces, no ha recibido propuestas de trabajo, ni siquiera una prueba. "He pasado de tener seis proyectos en marcha a que nadie me llame", explicó con crudeza en televisión.
El regreso de Aída y una nueva oportunidad
Pese a su situación, Adrián ha vuelto a interpretar a 'El Mecos' en la película Aída y vuelta, cuyo estreno está previsto para el 30 de enero. Bajo la dirección de Paco León, la cinta explorará la intimidad de un rodaje de la serie original, con la participación del elenco original, salvo Ana Polvorosa.
Por su participación en el filme, Gordillo recibió 6.000 euros por seis días de rodaje. Aunque agradece la oportunidad, afirma que "el teléfono dejó de sonar hace tiempo" y denuncia que nadie ha mostrado interés en ayudarle, pese a tener un hijo y encontrarse en situación crítica.
Un grito desesperado: "Quiero trabajar"
Lejos de pedir compasión, el actor ha hecho un llamamiento público: "Trabajo de lo que sea. Mozo de almacén, fontanero, albañil, actor… me da igual. Solo quiero salir adelante".
Adrián Gordillo nunca imaginó tener que contar su situación en televisión, pero lo hace con la esperanza de que visibilizar su historia le ayude a recuperar la estabilidad que perdió. Su caso revela el lado más oscuro de la fama precoz y la falta de redes de apoyo en el mundo artístico.