Así es el Medellín español: el pueblo mágico de Extremadura que tiene un teatro romano y en el que nació Hernán Cortés
Al norte de la provincia de Badajoz, casi colindando con el territorio de Cáceres, se ubica una de las localidades de mayor importancia histórica de toda España: el municipio de Medellín. Como muchos pueden suponer, dio nombre a la conocida ciudad de Colombia, y su riqueza arquitectónica ha hecho que haya sido nombrado el Pueblo Mágico de Extremadura en los premios anuales que organiza la asociación Pueblos Mágicos de España.
Esta localidad de unos 2.200 habitantes puede presumir de tener uno de los conjuntos históricos más espectaculares de toda Europa, donde se pueden explorar tesoros tan increíbles como un teatro romano o un castillo medieval, pero es que además fue el lugar de nacimiento de Hernán Cortés. Por lo tanto, si se busca hacer una escapada de turismo rural por España, esta villa pacense es sin duda un destino inmejorable.
Medellín, la joya histórica de Badajoz
La ubicación de Medellín a orillas del río Guadiana la aprovecharon los romanos en el año 79 a. C para fundar este precioso pueblo. De aquella época se conserva el majestuoso teatro romano, que fue erigido con 800 sillares en el siglo I d.C y que dos milenios después sigue albergando obras de teatro. Se ubica en la ladera sur de un imponente cerro que está coronado por la otra gran joya arquitectónica del municipio, su castillo.
La fortaleza tiene su origen en un fortín musulmán destruido en el siglo XIV por orden de Pedro I Castilla, pero fue reconstruido poco después. Cuenta con una doble muralla dominada por dos grandes torreones y en su interior se puede explorar el precioso patio de armas y un aljibe del prístino fortín. Se puede visitar por tres euros, mientras que la entrada al teatro romani cuesta cinco euros.
Además del teatro y el castillo, en el casco urbano de Medellín se ocultan otras joyas arquitectónicas que deben estar en el itinerario, como la Iglesia de Santa Cecilia, del siglo XVI, o las de San Martín y Santiago, que datan del siglo XIII. Tampoco hay que dejar pasar la oportunidad de cruzar el puente del siglo XVII que se erige sobre el Guadiana y que se alza justo al lado de una increíble playa fluvial, así como acercarse a la Plaza Hernán Cortés, coronada por una estatua del conquistador.
Este paraíso rural se ubica a tan solo una hora por carretera de la ciudad de Badajoz. Para llegar desde la urbe extremeña, tan solo hay que enfilar la A-5 durante gran parte del recorrido, y una vez pasado Mérida, hay que encarar la N-430. Por último, solo es necesario girar por la EX-206, que lleva hasta el casco urbano del municipio.