Los
derbis casi siempre dejan mucho de qué hablar. Sobre todo los andaluces. Y el de este domingo 30 de noviembre no iba a defraudar. Dos
golazos del Betis (Fornals y Altimira), una expulsión por
roja directa y ¡el partido suspendido de manera temporal! Todo por culpa, como casi siempre, de cuatro cafres que son de todo menos aficionados.
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