El partido que ayer disputaron en Kaiserslautern
Alemania y
España, correspondiente a la ida de la final de la
Nations League se vivió con tremenda tensión, tanto entre las futbolistas como en los banquillos. La relevancia del encuentro incitó a que los nervios estuvieran a flor de piel y la prueba más evidente fue el apretón de manos entre
Sonia Bermúdez y
Christian Wück al final del choque.
Seguir leyendo...