Esperar en un semáforo suele poner a prueba la paciencia de muchos , tanto de los peatones como de quienes van al volante. A veces el rojo parece no terminar nunca y, otras, el verde dura tan poco que apenas deja cruzar con calma. Estas situaciones son tan habituales que cuesta no pensar que los tiempos están mal ajustados . Sin embargo, lo cierto es que nada en el mecanismo de los semáforos se deja al azar . Y es que la duración de cada fase (rojo, ámbar y verde) se calcula siguiendo criterios matemáticos y de gestión del tráfico. Así lo explica Laura Gómez, profesora de matemáticas , en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram ( @laurimathschool ), donde detalla cómo se determina el tiempo que duran los semáforos . «Los tiempos de un semáforo se calculan midiendo cuántos coches llegan, a qué velocidad y cuánto tardan en cruzar «, comienza explicando esta profesora de matemáticas, antes de aclarar que »si por un cruce entran 600 coches por hora, ¿eso qué es? Un choche cada seis segundos. Si el verde solo durara cinco segundos pasaría un coche solamente. Atasco asegurado «. En vista de que la citada situación no podría producirse, «se suele utilizar una fórmula; el tiempo para despejar, más los coches acumulados, más el margen de seguridad . Y eso, más o menos, oscila entre los 60 y los 90 segundos , depende de la anchura de la avenida, del tráfico... De muchos más factores«. Así pues, en vista de cómo se calcula realmente el tiempo que duran los semáforos, Laura Gómez anima a que «la próxima vez que te pille en rojo no pienses que es mala suerte; es pura optimización matemática para que no se colapse tu ciudad «.