Lebrón y Augsburger dieron un golpe sobre la mesa en su primera gran prueba de fuego en el Major de México. La nueva pareja ya había superado con solvencia su debut en el torneo, pero
el duelo ante Garrido y Campagnolo suponía un verdadero termómetro para medir su potencial. De hecho, su unión ha despertado una enorme expectación entre los aficionados, conscientes de que este proyecto nace con la ambición de pelear por el número 1 en 2026.
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