Gorka Otxoa no convence en Netflix: la crítica fulmina su nueva serie
Netflix anunciaba con bombo y platillo el estreno de 'Desaparecido', una miniserie rodada entre montañas vascas, bares de pueblo y perfiles adolescentes difusos. Su protagonista, Gorka Otxoa —que venía de encadenar buenos papeles cómicos— asume aquí el reto de un thriller psicológico donde la tensión no termina de cuajar.
Estrenada el pasado mes de mayo, la serie no ha conseguido colarse en los rankings de lo más visto ni mantenerse entre las conversaciones digitales. Pese al aura misteriosa y la estética cuidada, la recepción ha sido, por decirlo suavemente, templada.
¿Qué falla en ‘Desaparecido’? Una intriga sin gancho
La trama sigue la desaparición de Jon tras una fiesta en la montaña, con un vídeo viral como única pista. Ambientada en Guipúzcoa y rodada en euskera bajo el título original de ‘Desagertuta’, la historia se articula en torno a las tensiones ocultas de su grupo de amigos. La policía, claro, va a remolque. Pero ni el ritmo ni los diálogos logran sostener el suspense durante los escasos 8 capítulos.
Guion en zigzag y casting poco verosímil
- Los actores adolescentes no convencen ni en tono ni en presencia.
- El guion fuerza giros sin lógica que rompen la inmersión.
- El recurso del vídeo viral se agota pronto y sin consecuencias reales.
Según Mundo Deportivo, que recogía varias de las reacciones iniciales, las críticas apuntan a un déjà vu narrativo: más de lo mismo en clave nórdica, pero sin el empaque. De hecho, en Filmaffinity acumula valoraciones como “serie mala, muy mala” o “otra más de adolescentes desaparecidos que no aporta”.
Gorka Otxoa, lejos de su mejor registro
En el plano actoral, el trabajo de Otxoa resulta sobrio, incluso contenido, pero insuficiente para levantar una estructura que hace aguas. Su personaje —un investigador con pasado borroso— no consigue conectar con el espectador, quizá porque el libreto no le ofrece margen real de evolución.
¿Una oportunidad perdida?
Rodar en euskera, apostar por paisajes locales y buscar una estética reconocible son decisiones valientes. Pero no bastan sin una narrativa sólida. Lo que prometía ser el 'Twin Peaks' vasco acaba diluyéndose en clichés. Y eso, en una plataforma tan feroz como Netflix, se paga caro.
Habrá que ver si futuras producciones españolas retoman el camino con mayor pulso. De momento, 'Desaparecido' parece haber cumplido su título con irónica literalidad: ha desaparecido del interés colectivo casi tan rápido como llegó.