El PSOE redacta un argumentario para desacreditar las filtraciones de Ábalos sobre Begoña, Sánchez…
El Partido Socialista trabaja ya en un argumentario que contrarreste las denuncias que extienda José Luis Ábalos, ex secretario de organización, en las próximas semanas y meses, según explican a Confidencial Digital fuentes del partido.
Un giro de Ábalos que hace prever más filtraciones
Se ha producido un cambio radical del exministro, que hasta el miércoles había mantenido perfil bajo y había rechazado en todo momento extender la sospecha de la corrupción sobre otros altos cargos del partido. En el PSOE temen que ahora adopte posiciones como la de Víctor de Aldama, presunto comisionista de la trama que ha decidido colaborar con la Justicia.
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Aldama lleva meses acusando a ministros y altos cargos del PSOE de haber participado en adjudicaciones amañadas, de cobro de comisiones, y de conocer al dedillo la corrupción que anidaba en el Ministerio de Transportes hasta la salida de Ábalos, en 2021. Afirmaciones que intentó desacreditar Pedro Sánchez: “Menuda inventada”, exclamó el presidente en el patio del Congreso de los Diputados tras las primeras confesiones del empresario en sede judicial.
Desvelar detalles de conversaciones, negociaciones, decisiones...
En Ferraz temen que esa hoja de ruta se pueda repetir con José Luis Ábalos tras su entrada en Soto del Real.
Los socialistas reconocen el “dolor” que les provoca situar al exministro al lado de alguien tan denostado en el partido como Aldama, porque se trata de “una figura que ha sido compañero y alguien con mucho peso” en el PSOE.
Las fuentes socialistas reiteran que no dudarán en ir al choque contra el ex número tres, si procede a difundir “bulos” contra el presidente o revelar cuestiones “íntimas” del partido. Y son estas últimas las que más preocupan, porque lo conoció muy bien por dentro.
No ha trascendido información reservada
El partido explica que lleva años enfrentándose a todo tipo de bulos y mentiras, pero no a información reservada de dentro del partido. Y no solo desde sus propias filas, sino de quien formó parte del corazón de la organización desde 2019 hasta 2021. Tres años clave para Sánchez, al que también acompañó desde el 2017, cuando fue purgado del partido.
Voces socialistas de peso explican que todas las conversaciones, los planes, las reuniones, las negociaciones… de aquellos años, en los que el presidente pasó del Peugeot a la Moncloa, están en la memoria de Ábalos y su divulgación puede causar un daño brutal al partido. No por la parte de la corrupción, que niegan tajantemente cualquier implicación de altos cargos o el conocimiento de una presunta trama, sino por la parte reputacional.
[Inserta imagen del furgón de Ábalos y Koldo entrando en Soto del Real]
Al igual que en Ferraz preocuparon más los audios sobre prostitución del exministro y su exasesor, ahora provocan más temblores las revelaciones que las “falsedades” que pueda verter quien fue mano derecha del secretario general durante casi cinco años.
Las interioridades del partido
Ábalos puede desvelar muchos datos sobre lo que los ciudadanos no ven, el engranaje mismo de un partido y de la Moncloa, y esa es la parte que más temen en el Ejecutivo, y para la que preparan ya una batería de respuestas que neutralicen posibles filtraciones del exministro.
Primero argumentarán que se trata de gestiones internas que suceden con normalidad en la política.
Un ejemplo que utilizan cargos socialistas son las negociaciones entre el PP y PNV para la investidura de Alberto Núñez Feijóo. Los nacionalistas explicaron a posteriori que Génova les había ofrecido incluso ministerios, aunque aquellas conversaciones no llegaron a buen puerto y quedaron enterradas en la normalidad de unas conversaciones parlamentarias.
En Ferraz temen que se revelen cuestiones que no se han desvelado hasta ahora sobre negociaciones o comportamientos entre bambalinas habituales en la Cámara Baja y en los Gobiernos, pero cuyo conocimiento podría causar un revuelo importante.
"Informaciones falsas"
También prevén una retahíla de informaciones falsas, porque es ahí donde enmarcan los mensajes que Ábalos ha trasladado a la prensa esta semana, sobre reuniones secretas con Otegui o extendiendo sospechas sobre Begoña Gómez, mujer del presidente Pedro Sánchez.
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A las pocas horas de su entrada en prisión, el diario El Mundo publicó el primer ataque directo del ex número tres socialista contra el corazón del Gobierno: Pedro Sánchez y su esposa Begoña Gómez, investigada por cinco delitos tras un año y medio de instrucción polémica del juez Juan Carlos Peinado.
Ábalos, contra Sánchez y Begoña Gómez
Esas declaraciones llegaron a las pocas horas de que Ábalos, hasta ese momento fiel a su expartido, confirmara la información aportada por Koldo García, en el sentido de que se había celebrado una reunión entre Arnaldo Otegui, líder de EH Bildu, y Sánchez en un caserío, para negociar la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018 y la investidura del propio Pedro Sánchez. Una información que la cúpula socialista había negado desde el inicio de la semana.
La intervención de Ábalos corroboraron la existencia de ese encuentro, en contra del desmentido del partido, cogió con el pie cambiado a Ferraz. Daban por hecho que su excompañero continuaría la línea de lealtad a las siglas que había mantenido desde su imputación en el presunto cobro de mordidas ilegales a cambio de la adjudicación de obra pública, pero todo dio un giro tras ese tuit de Ábalos.
En el PSOE se dispararon las alarmas, y temieron que comenzara a arremeter contra el Gobierno con la intención de chantajearlo para conseguir beneficios judiciales y penitenciarios. Son mayoría los dirigentes que prevén una riada de filtraciones, tanto de Ábalos como de su exasesor Koldo García, también en prisión preventiva, compañero de celda del exministro por decisión de ambos según informó el diario ABC.
Las entrada en prisión de Ábalos rebaja en un escaño al grupo socialista, porque el exministro no podrá participar en votaciones, aunque mantiene el acta de diputado.