La concejala socialista del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Inmaculada Medina (PSOE), que ha dimitido recientemente tras ser imputada por el caso Valka ha asegurado que ella puede «mirar a la cara a todos» sin tener que esconderse. Como ha dicho en el pleno municipal a los partidos de la oposición que ella puede mirarles «de frente» y que llegará el momento en el que se tengan que «retractar, bajar la cabeza y pedir perdón». En su última intervención en el pleno del Consistorio después de que el pasado 17 de noviembre anunció que renunciará a su acta tras ser imputada por una presunta malversación de caudales públicos en el marco del llamado caso Valka, la edila se ha mostrado confiada. «Porque si hay algo que estoy haciendo, porque me lo puedo permitir, es hacer capturas de todo», en especial, continuó, de quienes dicen cosas «tan desagradables» basándose en una supuesta culpabilidad sin que haya recibido ni obtenido todavía el derecho a declarar . Ahora, ha dicho, tiene «un año» para demostrar su versión, haciendo hincapié en que ha renunciado a sus cargos porque no quiere ser un «lastre» para ninguno de los que forman parte del grupo de gobierno de Las Palmas de Gran Canaria. El caso Valka investiga una presunta trama de corrupción en el Área de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que operó entre 2015 y 2022. A Inmaculada Medina se la investiga dentro de esta presunta trama y se le vinculan, junto al jefe de la unidad técnica de Parques y Jardines delitos de prevaricación administrativa, prevaricación urbanística, tráfico de influencias, entre otros. Ambos están investigados como supuestos autores de delitos de malversación de caudales públicos agravado por perjuicio superior a 250.000 euros, en concurso medial con delito de falsedad en documento público, delito de prevaricación administrativa y delito de fraude a la administración.