Un hombre, con orden de alejamiento de su pareja por maltrato, ha sido detenido nuevamente por propinar una paliza a ella , pero también por violarla de manera muy agresiva en su vivienda del distrito de Salamanca. Pese a las evidencias, el encartado negó en todo momento los hechos. ABC ha podido saber que el suceso se produjo el 29 de octubre en la avenida de los Toreros, muy cerca de la plaza de las Ventas. La Policía Municipal recibió la llamada de un familiar de la víctima, que repetía que ella había sufrido una agresión sexual con penetración. Agentes de la Comisaría Integral del Distrito de Salamanca se trasladaron a esa hora, primera de la tarde, hasta el domicilio. Al llamar a la puerta, les abrió la mujer, peruana de 29 años. Estaba muy alterada, pidiendo auxilio. Los policías municipales entraron en el piso, que encontraron muy revuelto, con objetos rotos y tirados por el suelo. Ella manifestó claramente que acababa de ser violada por su pareja, de la mlismam nacionalidad y edad. Narró que se había echado en la cama a descarsar un rato cuando, inopinadamente, él se le abalanzó encima y la inmovilizó. La forzó, además, sin utilizar preservativo, pese a la clara negativa de ella a mantener relaciones sexuales. Una vez consumada la violación, el individuo arrebató el teléfono móvil a la joven, para revisar sus mensajes, explican fuentes del caso. Ella intentó quitárselo, momento en que el maltratador comenzó a golpearla con el terminal en las manos, el costado y la cabeza. De hecho, los agentes comprobaron que presentaba claras marcas en esas partes de su cuerpo, fruto de la paliza. Los uniformados se entrevistaron con el individuo: «No sé de qué me están hablando, todo lo que dicen es falso», dijo. Comprobaron que había estado arrestado en ocasiones anteriores, hasta el punto de que tenía una orden de alejamiento en vigor. Quedó inmediatamente arrestado por malos tratos, agresión sexual con penetración y quebrantamiento de la medida cautelar antes mencionada. Víctima y verdugo tienen domicilio, oficialmente, en la misma vivienda de los hechos, pese a su situación. Ella fue trasladada por el Samur al hospital Gregorio Marañón, donde se le aplicó el protocolo de víctimas de violencia sexual.