En 2018 José Luis Ábalos se convirtió en el fiel escudero de Pedro Sánchez, fue elegido para subir a la tribuna del Congreso y así defender la moción de censura presentada por el líder del PSOE contra el Gobierno de Mariano Rajoy por la sentencia del caso Gürtel. Desde el estrado, el exministro de Transportes no dudó en atacar a Rajoy echándole en cara no haber tenido «ni la decencia política de dimitir». Un discurso incisivo que arremetió de lleno contra Rajoy, en aquella ocasión Ábalos llegó a decir que el Partido Popular creó un «verdadero círculo perfecto de corrupción» encubriéndolo con «tretas y artimañas» . El ex número tres del PSOE afirmó que al PP le importaba poco el Estado y España, entre los fuertes aplausos de la bancada socialista que presenciaba con orgullo el monólogo, y que solo les inquietaba su supervivencia. Ábalos insistía en que no les importaba «debilitar o dañar la imagen» de las instituciones: «Se llevan la pelota y nos dejan a todos sin balón ni portería, lo desmontan», aseguraba. Rajoy escuchó con atención los casi 50 minutos de la intervención de Ábalos y cuando le tocó el turno de réplica planteó varias preguntas, pero a día de hoy hay una de ellas que cobra especial relevancia. «¿Señor Ábalos, ¿está usted en condiciones de garantizarnos que se ha presentado a las elecciones -usted y todos sus colegas- sin financiación ilegal ninguna?» , cuestionó el expresidente para incidir en que la corrupción no conoce de ideologías y que, se quiera o no, está presente en todas partes. El ex líder del PP objetaba sobre la autoridad moral de Ábalos debido a la corrupción que también en aquella época acechaba al PSOE, sobre todo por el caso de los ERE: «Señor Ábalos, ¿puede explicar a esta Cámara con qué autoridad moral hablan ustedes? ¿Con cuál? ¿Con qué autoridad moral? ¿Son ustedes acaso Teresa de Calcuta, señor Ábalos?», le reprochó. «Señor Ábalos, corrupción, como sabe usted muy bien porque la tiene muy cerca, hay en todas partes. No conoce barrios ni banderas ni doctrinas. ¡Qué le voy a contar yo a usted que no sepa! Para venir a dar lecciones hay que estar en condiciones de darlas; si no, mejor callarse», le reprochó. La alocución de Rajoy actualmente suena como una premonición si se echa la vista atrás, unas preguntas de las que ya existen algunas respuestas y otras tantas incógnitas. El discurso de Ábalos siete años más tarde se vuelve en su contra. El exministro de Transportes se ha convertido en el primer diputado de la historia de la democracia en entrar en prisión provisional por los presuntos amaños en la adjudicación de contratos públicos para la compra de mascarillas en plena pandemia. Su defensa alegó que encarcelarle antes del juicio, sin que medie condena, supondría una vulneración de su derecho a la representación política. El juez del caso propuso juzgar a Ábalos así como a Koldo Garía y Víctor de Aldama por un presunto cobro de comisiones a cambio de adjudicar a Soluciones de Gestión contratos para la compra de material sanitario durante la crisis del covid. La Fiscalía pide una condena de 24 años de prisión para Ábalos y 19 años y medio para Koldo por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, malversación y uso de información privilegiada. El Ministerio Público también interesa una multa de unos 3,9 millones de euros. Y las acusaciones populares reclaman penas de 30 años tanto para Ábalos como para Koldo.