La impresión subjetiva que deparó el último partido de
Champions League entre el
Chelsea y el
Barça es que el marcador, 3-0, reflejó en general la superioridad que mostró el equipo inglés en todos los aspectos del juego. Los
datos objetivos del choque, recogidos por
OPTA, vienen a confirmar las sensaciones, que como admitió el técnico azulgrana
Hansi Flick en la misma sala de prensa de Stamford Bridge "en la Champions y ante un equipo de Premier hay que luchar más y jugar más agresivamente". ¿Cómo se mide la agresividad en el fútbol? Hay muchas variables a considerar, desde el número de faltas a las que indican una actitud de deseo ante el juego. Tanto en unas como en otras ganó claramente el Chelsea.
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