Quien con niños se acuesta, mojado se levanta.
Jordi Llauradó, directivo responsable del
Espai Barça, renunció a seguir como máximo responsable de la obra cuando el Club escogió a Limak como constructora de la remodelación del Camp Nou. El día que sus compañeros de Junta votaron a favor de la empresa turca, él se ausentó de la reunión. Para no votar en contra y no incomodar al presidente, decidió hacer evidente su contrariedad no asistiendo a la reunión. Toda la prensa entendió su desacuerdo.
Seguir leyendo...