El Gobierno aprobó este martes en Consejo de Ministro un programa de modernización para las fragatas de la serie F-100 producidas por la empresa estatal Navantia dotado con 3.200 millones de euros aproximadamente para extender la vida útil de estos navíos hasta 2045. Una inversión que recaerá en el astillero de la Ría de Ferrol, donde se llevarán a cabo las obras, generando un impacto en el PIB del entorno de los 215 millones de euros anuales y 3.500 empleos (sumando directos, indirectos e inducidos por la actividad económica generada). De esta forma la Armada española podrá contar con esas fragatas con capacidades avanzadas en defensa aérea, submarina y antisuperficie durante unos años más tras « eliminar las obsolescencias identificadas », «dotar de comunalidad a los sistemas actualizados, mejorar su eficiencia y operatividad y adaptarlas a la normativa ambiental», especificó ayer Navantia en un comunicado remitido a los medios de comunicación. Las F-100, también construidas en los astilleros de Navantia en Ferrol, serán empleadas junto a los cinco nuevos navíos de la serie F-110, de los que cuatro permanecen en construcción tras la botadura del primer ejemplar ya finalizado y bautizado como ' Bonifaz ' el pasado mes de septiembre. «Navantia colaborará estrechamente con la Armada para modernizar las F100, reconocidas internacionalmente como uno de los mejores buques multipropósito del mundo , con el fin de mantener sus capacidades en la vanguardia tecnológica. Junto con las F110 que se encuentran ya en construcción, Navantia contribuirá así a dotar a España de las mejores capacidades defensivas en la mar», valoró el presidente de la compañía propiedad la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), Ricardo Domínguez.