El Ejército de Guinea Bissau confirma un golpe de Estado y depone al presidente
Esta tarde, sobre la una de la tarde, se escucharon tiros en Bissau. Las calles de la capital, por lo habitual tranquilas, se agitaron. Los disparos procedían de la zona centro. Este domingo hubo elecciones presidenciales en Guinea Bissau y el panorama político, tenso, parece que acaba de estallar.
Pocas horas después de los primeros tiroteos, un grupo de oficiales del ejército que se presentaron como el Alto Mando Militar para la Restauración de la Seguridad Nacional y el Orden Público (AMMRSNOP) emitieron un comunicado donde confirmaban haber tomado el poder y arrestado al presidente en funciones, Sissoco Embaló. Ordenaron cerrar todas las instituciones públicas hasta nuevo aviso, cerrar las fronteras y establecer un toque de queda. También anunciaron que se suspendía el proceso electoral en curso.
Así dio comienzo una nueva etapa de las elecciones bisauguineanas, plagadas de baches. Ya ocurrieron los primeros volantazos cuando Embaló, tras otro supuesto intento de golpe a finales de 2023, suspendió (y sigue suspendida) la Asamblea Nacional hasta el aviso de nuevas elecciones legislativas.
El partido histórico de Guinea Bissau, el PAIGC, y su líder, Domingos Pereira, fueron vetados a la carrera por las presidenciales después de que el tribunal electoral dictaminara que entregaron su lista de candidatos fuera de plazo. Una decisión que desde el PAIGC calificaron como "absurda" y exenta de razones jurídicas.
La exclusión del PAIGC ofreció el testigo de la alternativa a Fernando Dias da Costa. Un candidato independiente apoyado en los comicios por la coalición Terra Ranka (que incluye al PAIGC) pero que ya mostró su trayectoria política como ministro de Administración Territorial y Poder Local y vicepresidente de la Asamblea Nacional hasta que Embaló la hizo cerrar.
Y fue este lunes cuando Dias anunció en un comunicado que él había ganado las elecciones, aunque no sería hasta este jueves cuando se iban a anunciar los resultados oficiales. Y su rotundidad ante la victoria hace que varias cejas se levanten en Bissau al mirar el golpe que ha tenido lugar hoy.
Detenciones a opositores y periodistas, tiroteos a parlamentarios donde las armas las empuñan hombres encapuchados, ese clima hostil en Bissau ha desembocado en estos tiros. Y varias cejas se levantan en Bissau al mirar el golpe de Estado, porque ya es conocido por allí que Embaló suele protagonizar extraños sucesos (como ese intento de golpe en diciembre de 2023) que terminan aumentando cuotas de poder desde que se autoproclamó presidente en 2019, antes de que se anunciaran los resultados oficiales de entonces.
El medio Confidentiel Afrique informó este miércoles de madrugada, poco antes del golpe, que el presidente Embaló se reunió este fin de semana con diversos oficiales del ejército de alta graduación, entre los que se encontrarían Biagué Natan y Orta NTan.
Ante estos sucesos, un ciudadano europeo residente en Bissau y que permanecerá en el anonimato añade la siguiente coletilla: "Y si Embaló podía haber perdido las elecciones o, más probablemente, las perdió, ¿qué tenía que hacer reuniéndose con tantos militares?". Nuevamente, hace falta recapitular: conocer que Sissoco Embaló fue general de brigada antes que presidente, que nadie supo hasta este momento que no tuviera al ejército en su bolsillo.
El 24 de noviembre, las sociedades civiles bisauguineanas (congregadas bajo el paraguas del Espacio de Concentración de las Organizaciones de la Sociedad Civil) compartieron un mensaje donde responsabilizaban directamente a Embaló "por todas las consecuencias políticas, sociales y humanas que puedan derivarse de esta escalada de irresponsabilidad y de abuso de poder". Igualmente, condenaban el silencio "cómplice" de la Comisión Nacional de Elecciones y concluían con "un llamamiento al pueblo guineano para que se alce, unido y determinado, en la defensa intransigente de su voto y del cambio que ha elegido".
Pero en Guinea Bissau conocen el precio de las luchas de poder. Alzarse no es tan sencillo. Y nuevamente hace falta preguntarse el objeto de este golpe de Estado. Si hubiera sido orquestado por la oposición que había ganado, ¿con qué fin cancelan el proceso electoral y anuncian que se volverá a convocar elecciones? Si es una iniciativa de los militares, ¿quién creen que les apoyará?
Fuentes sobre el terreno aseguran que la residencia de la familia Embaló, donde actualmente se encuentra su esposa, está protegida por "una veintena de militares". Jeune Afrique y France24 han podido hablar después de su arresto con este presidente al que la oposición ha calificado en repetidas ocasiones de servidor de Francia; anunció que había sido depuesto, lo que es un lujo si se considera que la mayoría de los golpes militares acaban con los exdirigentes muertos o encarcelados, y no concediendo entrevistas a medios internacionales. Nuevas cejas que se levantan.
¿Golpe de Estado o autogolpe? Esa es la pregunta que circula hoy por Bissau. Por el momento, nada está claro. No se ha anunciado que haya habido muertos ni heridos durante los tiroteos de esta tarde, y la ciudad vuelve a estar en calma. Los próximos días serán fundamentales para resolver la duda y prestar atención a cual es la respuesta de la comunidad internacional.