Al fiscal general caído le preocupaba, la noche de autos, que le ganasen el relato. ¿Se puede ser más sanchista? Don Alvarone, al final, era más sanchista que Sánchez . Si hay una seña de identidad del sanchismo es precisamente la obsesión por 'el relato', ese palabro de los estrategas de la comunicación para la construcción de narrativas emocionales con las que alimentar la polarización: Nosotros, el Bien vs. Ellos, el Mal. De Sánchez se recuerdan unos pocos relatos: los poderes fácticos de los cenáculos de Madrid, la máquina del fango, el muro de la mayoría progresista, la fachosfera… Y ahora llega lo nuevo: 'el golpismo judicial». Como sostiene Luis María en su ensayo 'La fuerza del relato. Cómo se...
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