Entre finales de noviembre e inicios de diciembre, los más de 6,6 millones de beneficiarios de una pensión de jubilación que hay en nuestro país van a recibir 1.492 euros de media en concepto de la llamada paga extraordinaria de Navidad, que, sumada a los 1.511 euros que les corresponde por la nómina ordinaria de la pensión, resulta en un aguinaldo de 3.000 euros que podrán emplear en gastos navideños. Añádase a esto las prestaciones de incapacidad permanente y de viudedad y su correspondiente ‘extra’, y el gasto total para la Seguridad Social este mes asciende al récord de 27.119 millones de euros, un 6% más que en noviembre del año pasado. Dado que el sistema no es capaz de sostenerse con las contribuciones de los trabajadores, lógicamente esto ahondará en la deuda de la Seguridad Social, que ya supera los 126.000 millones de euros , y, por extensión, en la del Estado, que es quien desde 2010 viene aportando el dinero que falta para cuadrar las cuentas, a costa de su propia deuda. El importe de las dos pagas extraordinarias que reciben los pensionistas cada año (en junio y en noviembre), que no es más que el equivalente a una nómina completa, no ha dejado de aumentar en los últimos años al calor de las continuas revalorizaciones de las pensiones con el IPC –fijadas por ley desde la reforma del ministro José Luis Escrivá en 2023–, las subidas de cotizaciones impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez y los aumentos en el SMI. En noviembre la pensión media ha aumentado más de un 4% interanual, casi una décima por encima de la inflación, y las cifras de las nuevas altas en el sistema anticipan que el dato seguirá creciendo, pues los que se jubilaron en octubre –último mes del que se dispone de datos– cobraron de media 1.620 euros , cien euros por encima de la media actual. Para contextualizar hasta qué punto esto supone un problema, baste recordar que la deuda de la Seguridad Social se ha ensanchado en 10.000 millones en el último año, o que un solo abono de la paga extra de Navidad ya casi equivale al dinero que el ministerio que dirige Elma Saiz espera tener para finales de 2025 en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social (14.000 millones), que en teoría debía ser el salvavidas del sistema. Si se tienen en cuenta todas las clases, en noviembre la pensión media (incluyendo todas las prestaciones, no solo jubilación) se sitúa en 1.316 euros (+4,4% interanual) y la paga extra media asciende a 1.288 euros. Dentro de las pensiones de jubilación hay amplias diferencias por regímenes. En la Minería del Carbón, por ejemplo, la media se sitúa en 2.911 euros (añádase la 'extra'), mientras que para los autónomos es de apenas 1.012 euros. La pensión más habitual, por su parte, que es la del Régimen General, asciende a 1.669 euros en noviembre; y la de viudedad, que reciben 1,5 millones de personas (el 95% de las cuales son mujeres), a 937 euros.