El método que está dejando sin gafas a miles de españoles: el láser de Femtosegundo
La cirugía refractiva vive un momento de expansión en España. Cada vez más ciudadanos se plantean dejar atrás las gafas y las lentillas, un hábito que ha acompañado a generaciones durante décadas. El aumento del trabajo en pantallas, la mayor exigencia visual y la incomodidad asociada al uso continuado de estos sistemas han cambiado la forma de entender la salud ocular.
El cambio se nota en las consultas. Personas que durante años habían descartado la opción de operarse ahora piden información sobre técnicas más precisas, con recuperaciones rápidas y un impacto mínimo en su rutina diaria. Y en este contexto, una tecnología se está situando a la cabeza: el láser de Femtosegundo.
El Femtosegundo: precisión micrométrica y cirugía sin cortes sobre la córnea
El desarrollo del láser de Femtosegundo ha supuesto un salto cualitativo en cirugía refractiva. A diferencia de las técnicas tradicionales, en las que primero se corta la córnea con instrumentos mecánicos y después se aplica el láser, el Femtosegundo utiliza pulsos de luz ultrarrápidos (del orden de 10⁻¹⁵ segundos) para separar capas de tejido corneal con una exactitud de micras, sin necesidad de realizar un corte con cuchilla.
Esto permite trabajar en el interior de la córnea con una precisión imposible de lograr con las tecnologías más antiguas. El resultado es un procedimiento más seguro, estable y predecible, que preserva mejor la estructura corneal y disminuye el riesgo de complicaciones. Hoy en día, el láser de Femtosegundo (para corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo) junto con las lentes intraoculares (especialmente en graduaciones altas y en pacientes con presbicia) se consideran las técnicas estrella de la cirugía refractiva moderna.
La intervención se realiza con anestesia en gotas, dura solo unos minutos y permite que la mayoría de pacientes noten una mejoría muy clara de la visión desde las primeras horas. Esta combinación de exactitud, seguridad y recuperación rápida ha hecho que la cirugía refractiva deje de percibirse como algo complejo para convertirse en una técnica rutinaria, plenamente integrada en la oftalmología moderna.
Conviene destacar que, a pesar de estos avances, en la mayoría de clínicas oftalmológicas se sigue utilizando la tecnología más antigua, basada en cortar la córnea antes de aplicar el láser. La incorporación del Femtosegundo, que separa las capas sin realizar cortes con cuchilla, representa un cambio importante en términos de seguridad y control del procedimiento.
Novovisión: apuesta temprana por la tecnología más avanzada
La demanda creciente en centros como Novovisión, con una clínica oftalmológica en Madrid y una clínica oftalmológica en Murcia, confirma esta tendencia. Su apuesta temprana por el láser de Femtosegundo y su amplia experiencia en lentes intraoculares han consolidado estas técnicas como las opciones preferidas para quienes desean corregir su visión de forma definitiva.
En sus instalaciones, los pacientes encuentran un enfoque que combina tecnología de última generación con un estudio muy detallado de cada caso. Se realizan topografías corneales de alta resolución, paquimetrías precisas para medir el grosor de la córnea, análisis de la lágrima y biometrías avanzadas que permiten ajustar con exactitud las dioptrías a corregir. Todo ello reduce el margen de error y ayuda a obtener resultados muy estables a largo plazo.
Tanto en Madrid como en Murcia, cada paciente recibe una valoración personalizada para determinar si la cirugía con Femtosegundo o las lentes intraoculares son la opción más adecuada según sus características oculares y su estilo de vida.
Un procedimiento pensado para el paciente actual
El perfil del paciente que solicita esta intervención ha cambiado de manera significativa. Hoy es una persona informada, que contrasta datos y busca soluciones que encajen con un estilo de vida activo. Para muchos, las gafas y las lentillas suponen un obstáculo cotidiano: se empañan con los cambios de temperatura, empeoran la sensación de sequedad tras muchas horas de pantalla, dificultan la práctica deportiva y obligan a una logística constante en viajes y desplazamientos.
La cirugía con Femtosegundo se adapta a este contexto. Es rápida, mínimamente invasiva y con una recuperación casi inmediata: en la mayoría de casos, el paciente puede volver a sus actividades habituales al día siguiente, incluyendo trabajo con ordenador o conducción, siempre siguiendo las indicaciones del oftalmólogo.
Este nivel de comodidad ha sido clave para que muchas personas que llevaban años “pensándoselo” se decidan finalmente a dar el paso. La impresión tras la operación suele coincidir: el proceso ha sido más sencillo y breve de lo que imaginaban, y la sensación de libertad visual aparece prácticamente desde el primer día.
Tres décadas de experiencia y dos sedes punteras en España
El papel de Novovisión ha sido esencial en la consolidación del Femtosegundo como referencia en cirugía refractiva. Con más de treinta años de trayectoria en oftalmología avanzada, la clínica ha sido pionera en incorporar tecnologías que permiten operar con mayor seguridad y precisión, tanto con láser como con lentes intraoculares de última generación.
Su metodología se basa en una evaluación exhaustiva y en la planificación personalizada de cada ojo. No todos los pacientes son iguales ni todas las córneas se comportan de la misma forma, y por eso la selección adecuada de candidatos es tan importante como la propia tecnología. Esta forma de trabajar ha permitido obtener resultados muy homogéneos a lo largo del tiempo y un alto grado de satisfacción entre los pacientes intervenidos.
La experiencia acumulada en sus sedes de Madrid y Murcia y la apuesta constante por la innovación han convertido a Novovisión en un referente nacional dentro de la cirugía refractiva con láser de Femtosegundo y lentes intraoculares.
Un cambio en la forma de entender la visión
La popularización del Femtosegundo coincide con un cambio social profundo: la población confía cada vez más en la tecnología aplicada a la medicina y percibe la cirugía refractiva como una opción natural, segura y razonable cuando está bien indicada.
Además, la experiencia de quienes ya se han operado actúa como un potente motor de confianza. Compañeros de trabajo, familiares o amigos explican con normalidad cómo ha sido su proceso, lo que ayuda a eliminar miedos históricos relacionados con la cirugía ocular. La evidencia científica acumulada, la transparencia informativa y los buenos resultados han contribuido a reducir la sensación de riesgo que antes acompañaba a este tipo de intervenciones.
Una intervención que transforma el día a día
Para quienes dan el paso, la cirugía refractiva marca un antes y un después en su calidad de vida. Levantarse viendo bien sin tener que buscar las gafas, practicar deporte sin preocuparse por las lentillas o viajar sin estuches, líquidos ni repuestos son cambios que influyen directamente en el bienestar diario.
El láser de Femtosegundo y las lentes intraoculares no solo corrigen dioptrías; mejoran la experiencia cotidiana de quienes, durante años, han asumido como inevitables las molestias de las gafas y las lentillas. Esta mejora real, unida a la precisión técnica y a la rápida recuperación, explica por qué un número creciente de españoles está dejando atrás los métodos ópticos tradicionales.
El Femtosegundo se consolida como la vía más avanzada para dejar atrás las gafas
La evolución tecnológica en oftalmología ha permitido que la cirugía refractiva alcance un nivel de seguridad y eficacia que hace apenas dos décadas resultaba difícil de imaginar. Hoy, el láser de Femtosegundo, junto con las lentes intraoculares, representa la culminación de ese progreso: técnicas estables, fiables y plenamente integradas en el tratamiento moderno de los defectos refractivos.
Mientras la mayoría de clínicas continúa utilizando técnicas basadas en cortar la córnea antes de aplicar el láser, centros como Novovisión han dado un paso más al incorporar una tecnología capaz de separar las capas corneales sin realizar cortes con cuchilla, aportando un plus de seguridad y control en cada intervención.
Vivir sin gafas ya no es un deseo lejano. Es una opción real, segura y cada vez más habitual en la sociedad española.