Las tres universidades gallegas y la Xunta habían firmado un preacuerdo sobre el futuro de la enseñanza de Medicina que, de alguna manera, suponía una tregua: una patada hacia adelante ante las pretensiones de las universidades de A Coruña y Vigo de implantar sus propios grados y poner fin al monopolio compostelano. Ese pacto implicaría, por ahora, la descentralización de los últimos cursos –que podrían impartirse en otros hospitales gallegos–, siempre bajo la batuta de la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Pese a ello, la Facultad de Medicina de la USC se ha revuelto contra el proyecto, que considera «inapropiado». En todo caso, se muestra abierta a dialogar y a negociar. Ese preacuerdo para la descentralización fue aprobado por...
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