Isco Alarcón (33 años) está viviendo desde que llegó al
Betis una especie de segunda juventud. Disfruta y hace disfrutar. Se divierte y divierte. En el conjunto verdiblanco tiene a todo el mundo enamorado. Sin embargo, las lesiones le están frenando en algunos momentos. Este domingo contra el
Girona (1-1) volvió a tener minutos tras meses alejado de los terrenos de juego después de una dura entrada en un amistoso contra 'su'
Málaga que le provocó una nueva fractura sin desplazamiento en el tercio medio de su peroné izquierdo.
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