La gelidez con que amanece el domingo ha quedado en segundo plano cuando las reliquias de los Santos Mártires de Córdoba han salido desde San Pedro en medio de una gran solemnidad, con la calidez de los cantos y la música del grupo De Profundis y el respetuoso silencio de los selectos devotos congregados en la plaza. La imagen de San Rafael coronando la rica urna de plata del siglo XVIII apunta a que fue el Arcángel el que certificó que esos restos son de los que entregaron su vida por la fe. Nada más dejar la basílica atrás, una colgadura de San Rafael en un balcón de la calle Escultor Juan de Mesa con dos personas contemplando la procesión llevaba esto a la mente. La hermandad de San Rafael ha estado presente en el cuidado cortejo, así como las cofradías de Buena Muerte, junto con representaciones llegadas de Carrión de los Condes (Palencia), donde está enterrado San Zoilo; Martos , por San Amador; y San Rodrigo de Cabra . De Profundis, con obras de Palestrina, Frisina, Sergio Asián, Tomás Luis de Victoria, Schubert y Kodaly han sido el elegante acompañamiento sonoro con el que rezarle a estas reliquias en las calles. Los antiguos hermanos mayores de la cofradía de la Misericordia en la antepresidencia, el hermano mayor actual, el consiliario, Domingo Moreno, en la presidencia, y más de un centenar y medio de cirios en color rojo portados por hermanos de todas las edades les han abierto el camino. Las dalmáticas de los acólitos han sido de la Reina de los Mártires, para resaltar la vinculación de ambas corporaciones. A pocos metros de la cruz de guía, el banderín de los Santos Mártires que el taller de Juan Rosén bordó en oro sobre raso rojo en noviembre de 2023. También se ha portado el libro de reglas de la hermandad sacramental y de los Santos Mártires, del siglo XVIII. La corporación municipal, con el alcalde, José María Bellido al frente, ha participado tras las reliquias, como es tradición de siglos. Los Santos Máritres se siguen venerando en el presente, como desde 1575 . Este domingo 23 de noviembre se ha conmemorado el hallazgo, en el primer acto de los que vendrán durante doces meses durante el Año Jubilar de los Santos Mártires para difundir su devoción y conocimiento. En medio de una gran solemnidad, la procesión de este domingo es la decimoséptima ocasión documentada en la que estas reliquias han salido. Casi siempre con motivo de rogativas o como acción de gracias. Las últimas fueron en 2017 y 2014. Esta vez es jubilosa para conmemorar el aniversario de su hallazgo en el subsuelo del templo de San Pedro, en cuya capilla del Sagrario se custodian. Los huesos representan el martirio y apelan al que los ve, con toda la severidad, a tomar conciencia de que todos los cristianos están llamados a la santidad ; los Santos Mártires han sido tradicionalmente un testimonio devocional de primera magnitud y un ejemplo para los cristianos de todos los tiempos. «Los mártires son testigos vivos». La frase del Papa Benedicto XVI figura en una de las dos colgaduras que flanquean la puerta de la basílícia de San Pedro, templo jubilar durante el Año de los Santos Mártires abierto el sábado. En la década de 1990 dos doctores determinaron científicamente que esos restos óseos humanos, entre los que hay cráneos, corresponden a dos épocas distinta de persecuciones a los cristianos en Córdoba: la romana,del siglo IV, y la califal, en el siglo X, a los mozárabes. Las andas cedidas por la hermandad de la Merced , guiadas por el capataz Enrique Garrido , han llevado rosas rojas como adorno floral, las jarras doradas del palio de las Lágrimas, y han caminado con exquisita sobriedad por calles estrechas como Carlos Rubio. En el templo mayor de la diócesis, a las doce de la mañana, monseñor Fernández ha presidido la misa en el día de la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo . En su homilía, recuerda que «son las reliquias de época romana y mozárabe de nuestra diócesis. Ayer abríamos el que deseamos sea un tiempo de arrepentimento y perdonanza para todos». Los Santos Mártires de Córdoba, «al igual que el Señor, prefirieron morir antes que matar, mostraron el amor y la misericordia. Encomendamos a los que en pleno siglo XXI son víctimas de la persecución religiosa». A su término, la reliquia, una imponente obra en plata de Cristóbal Sánchez de Soto , abandona la Catedral y emprende el ceremonioso camino de regreso a su sede en esta jornada a la que se asiste en muy contadas ocasiones en la historia.