El anestesista que administró la sedación en la clínica dental de Alcira (Valencia) donde murió una niña y hay otra hospitalizada ha sido interrogado por la Policía Nacional y también ha dado sus explicaciones ante representantes de la Conselleria de Sanidad , este fin de semana. El servicio de Inspección de servicios sanitarios de la Generalitat Valenciana inició una investigación el mismo viernes y «ello conlleva analizar cualquier tipo de información que pueda contribuir a esclarecer lo que ocurrió, como los fármacos administrados, trazabilidad de los mismos, autorizaciones de la clínica, etcétera», han detallado fuentes de este departamento de la Administración autonómica. Dentro de este procedimiento, se mantuvo este sábado una reunión con el anestesista que atendió a las dos niñas, y de sus conclusiones se elaboró informe del que la Conselleria dará traslado a la autoridad judicial, han añadido, sin precisar el contenido ni las conclusiones del mismo. De esta forma, hay dos investigaciones en curso, la de un juzgado y la de la Generalitat . Entre otros aspectos cruciales para esclarecer las razones del trágico sucesos, están en revisión la dosis administrada del medicamento así como su estado. Tras las primeras pesquisas, se ha constatado que la clínica no tenía licencia para utilizar sedación por vía intravenosa -como se empleó en este caso, al tratarse de niñas que pueden ponerse nerviosas durante la atención-, sino que únicamente disponía de permiso para usar anestésicos locales.