La afición culé se centró en la inauguración del nuevo Camp Nou antes de que
José María Sánchez Martínez pitara el comienzo del partido y después lo hizo en
Nico Williams. Como todo hacía indicar, la grada local no ha perdonado al extremo rojiblanco que no fichara por el club azulgrana en los dos últimos veranos y acabara renovando hasta 2035 por el club que le ha formado. La hinchada pitó con insistencia al navarro e incluso hubo algunos momentos que trató de mofarse. Antes del cuarto de hora cantaron “
Nico quédate,
Nico quédate...”. El navarro fue uno de los grandes agitadores de la primera mitad e incluso tuvo una clara ocasión para batir la portería de
Joan García.
Seguir leyendo...