Ejército de Tierra estrena un equipo que cambia por completo la protección NBQ y ya se usa en sus unidades
La incorporación de un nuevo conjunto de protección individual NBQ al Ejército de Tierra ha comenzado a transformar los procedimientos de preparación y despliegue en entornos donde puedan existir agentes nucleares, biológicos o químicos. El suministro, destinado tanto al adiestramiento como a operaciones reales, responde a la necesidad de actualizar unos medios que habían alcanzado su límite tecnológico en un contexto estratégico más exigente.
Los primeros ejercicios realizados por unidades como la Agrupación de Apoyo Logístico 41 han permitido observar la llegada de distintos componentes, desde máscaras de última generación hasta nuevos elementos de protección integral. Toda esta dotación está orientada a ofrecer seguridad sostenida en escenarios de alta intensidad, donde la rapidez, la movilidad y la estanqueidad son críticas.
El elemento más llamativo del nuevo equipo es la adopción de la máscara GRS (General Service Respirator), un modelo británico que incorpora dos cartuchos filtrantes laterales en lugar del clásico filtro central. Esta configuración mejora la respiración, la visibilidad periférica y la compatibilidad con sistemas de puntería como los empleados en misiles contracarro o armas largas. El diseño reduce la fatiga del operador durante misiones prolongadas y facilita la integración con otros equipos tácticos.
Un traje integral con vida útil prolongada
Otro de los avances significativos es el traje integral camuflado, fabricado y envasado en noviembre de 2024. Cada unidad se entrega sellada en una bolsa estanca para preservar una vida útil de diez años. El sistema se ha diseñado para impedir el contacto de cualquier sustancia tóxica con la piel, favoreciendo al mismo tiempo la transpiración y la movilidad del combatiente.
El contrato, adjudicado a la Unión Temporal de Empresas formada por FECSA e Iturri, contempla dos versiones del traje: una destinada a operaciones reales y otra para instrucción. Esta última permite realizar prácticas repetidas sin comprometer los equipos operativos, optimizando recursos y garantizando estándares de formación homogéneos.
Guantes, cubrebotas y mejoras ergonómicas
La renovación incluye también guantes de nueva generación que permiten manipular materiales, armas y dispositivos con precisión incluso en condiciones de estrés. Su diseño evita la pérdida de sensibilidad, un problema habitual en modelos previos.
Los nuevos cubrebotas complementan el sistema NBQ y aseguran la protección completa del pie y del calzado militar. Su colocación rápida y su sellado perimetral garantizan que el militar pueda desplazarse en terreno contaminado sin perder capacidad de movimiento.
Objetivo: preparación para escenarios de alta intensidad
El despliegue de este equipo NBQ se enmarca en la estrategia del Ejército de Tierra para adaptarse a amenazas convencionales y a un entorno internacional donde los conflictos de gran intensidad han recuperado protagonismo. La experiencia reciente demuestra que las unidades deben estar preparadas para operar de inmediato en ambientes hostiles, incluidos aquellos donde puedan utilizarse agentes químicos o biológicos.
Hasta hace pocos años, la mayoría de los escenarios de referencia para las Fuerzas Armadas españolas eran misiones asimétricas o de estabilización. En esos contextos, el uso de equipos NBQ completos era menos habitual. Sin embargo, la evolución del panorama estratégico ha llevado a reforzar las capacidades de protección, detección y descontaminación.
Renovación de capacidades y retención del talento
La actualización de los equipos NBQ es solo una de las líneas de trabajo en marcha. A ella se sumarán nuevos proyectos destinados a modernizar vehículos, sistemas de comunicaciones, sensores especializados y capacidades logísticas. El objetivo es asegurar que las unidades puedan desplegarse con la máxima eficacia en misiones nacionales e internacionales.
Paralelamente, existe un reconocimiento creciente sobre la importancia de retener el talento adquirido por los profesionales del Ejército de Tierra. La tecnificación progresiva del material exige personal altamente cualificado, lo que ha impulsado el desarrollo de planes orientados a fidelizar a los militares con mayor experiencia y formación.
Una modernización que marca ritmo en Defensa
El conjunto de nuevas medidas confirma la apuesta del Ejército de Tierra por actualizar sus capacidades y garantizar la protección de sus efectivos. La llegada de estos equipos NBQ constituye un avance sustancial en seguridad operativa, eficiencia y preparación, y se sitúa como uno de los programas más relevantes dentro de la modernización en curso.
Con la entrada en servicio del nuevo material, el Ejército de Tierra cierra una brecha tecnológica y se posiciona para afrontar misiones en cualquier ambiente, incluido aquel donde la amenaza NBQ pueda condicionar el éxito de la operación.