Hace poco le leí al director de un destacado diario nacional que su gran desafío consiste en ir a buscar a los lectores jóvenes allí donde hoy se informan y conversan. Se trata de una retórica sugerente que han adoptado no solo los medios sino también las empresas, partidos políticos e instituciones públicas en su estrategia de comunicación. He de decir que yo mismo la hecho mía en más de una ocasión, pero, en el fondo, no me la creo o, por lo menos, la pongo en duda. ¿Y si fuera al revés? ¿Y si el camino correcto para llegar a los jóvenes fuera mostrarnos lo suficientemente indiferentes a su atención como para resultarles interesantes? El riesgo, no lo ignoro,...
Ver Más