Gustavo Gatica: “Los discursos negacionistas quedan fuera de los límites del debate democrático”
El pasado domingo 16 de noviembre, Gustavo Gatica fue electo diputado como primera mayoría del distrito 8, con 94 mil 444 votos, equivalente al 12,31%. Tras su triunfo en las elecciones legislativas, asumirá como parlamentario el próximo 11 de marzo.
En paralelo, el psicólogo vive la etapa final del juicio contra el exteniente coronel de Carabineros Claudio Crespo, acusado por la Fiscalía Centro Norte de las lesiones oculares que dejaron ciego al hoy parlamentario electo durante el estallido social de 2019.
Luego de más de un año de audiencias, el juicio entró en su recta final. La defensa concluyó este martes 18 de noviembre la presentación de pruebas, dejando los alegatos de clausura para el 2 de diciembre. El veredicto será entregado el 9 de enero de 2026.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, Gustavo Gatica abordó los ejes centrales de lo que será su trabajo legislativo, el avance de los discursos negacionistas y el balotaje del 14 de diciembre que decidirá los destinos del país por los próximos 4 años.
– ¿Cómo te tomas esta elección y la alta votación que obtuviste en tu distrito?
Estoy muy contento con la votación y muy satisfecho con la campaña que realizamos. Cuando terminó la campaña, el 13 de noviembre, no estaba confiado, pero sí muy conforme con el trabajo que hicimos. Siento que logramos construir un relato que tanto a mí como a la gente le hizo sentido. Un ejemplo de ello es la salud mental. Como psicólogo, es natural que ese sea uno de mis temas prioritarios, y lo planteamos así. Curiosamente, pensé que resonaría más en jóvenes, pero fue transversal: cada vez que mencionaba que era una prioridad, las personas coincidían en la necesidad de abordarlo.
Diputado electo Gustavo Gatica. Foto: @gustavogaticav.
Me reuní con gremios y con el Colegio de Psicólogos para hablar de esta problemática. Se estima que Chile destina entre el 1% y el 2% del presupuesto a salud mental, muy por debajo de otros países de la región y lejísimos de Europa. Se sugiere avanzar gradualmente hacia un 5%. Creo que ese será uno de los temas centrales en mi trabajo futuro, y la gente valoró mucho que lo pusiéramos sobre la mesa. Por lo tanto, el resultado del domingo responde a varios factores, pero uno crucial fue esta campaña con un relato claro.
– Además de la salud mental, ¿cuáles serán tus cinco prioridades en el trabajo legislativo?
La salud mental es el primer eje. Debemos invertir más recursos: los COSAM muestran falta de financiamiento, alta rotación y escasez de profesionales.
El segundo eje es la seguridad, con un enfoque de derechos. Así como exigimos educación de calidad o salud digna, también debemos exigir seguridad. No creo que los ciudadanos deban armarse; es el Estado quien debe proveer seguridad y hoy está al debe.
El tercer eje son las problemáticas distritales. En el Distrito 8 hay un grave problema de conectividad. Comunas como Colina, Lampa y Tiltil no están integradas al sistema RED de transporte del Gran Santiago, por lo que dependen de empresas privadas con mal servicio. Lo mismo ocurre en sectores de Maipú.
El cuarto eje es el medioambiente. En el distrito hay áreas de protección ambiental, como humedales en Quilicura y Batuco. Además, Tiltil enfrenta un impacto severo por vertederos y actividad minera. Proponemos un fondo para que empresas que generan impacto ambiental entreguen recursos a los municipios, de modo que estos puedan redistribuirlos. En Tiltil, por ejemplo, reciben el 80% de la basura pero ninguna compensación.
Vecinos de Rungue, Tiltil, protestan contra proyecto de planta de residuos industriales de Ciclo. (Agencia ATON)
El quinto eje es el llamado “desempleo ilustrado”. Hay muchos jóvenes con título profesional que están sin trabajo. El desempleo general ronda el 8%, pero entre jóvenes llega a 16% y es aún mayor entre profesionales. Debemos generar mecanismos para que accedan al mercado laboral y no terminen trabajando en áreas ajenas a su formación, lo que implica una pérdida social de talento.
– Esta elección estuvo marcada por discursos negacionistas y, al menos, una docena de personas que instalaron este tipo de planteamientos obtuvieron un cupo en la Cámara de Diputadas y Diputados. ¿Cómo ves este fenómeno y cuál es el peligro de naturalizar estos discursos?
Creo que son discursos muy graves y perjudiciales para la democracia. En los márgenes del debate político podemos tener diferencias, y eso es sano. Pero los discursos negacionistas quedan fuera de los límites del debate democrático.
Esto partió con los indultos que proponía Johannes Kaiser para presos de Punta Peuco, luego extendidos al estallido social. Es importante recordar quiénes son esas personas: cometieron algunos de los peores delitos que hemos visto, actos de extrema crueldad. Plantear su liberación no le hace bien a la democracia.
Gustavo Gatica junto a la presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, Alicia Lira. Foto: @gustavogaticav.
Respecto al estallido social, él ha dicho que indultaría a los condenados. Pero, según datos de Amnistía Internacional, menos del 1% de las causas por violaciones a los derechos humanos durante ese período han terminado en condena. ¿A quién pretende indultar entonces? Son muy pocas las personas condenadas, tras procesos largos y complejos. Por eso considero irresponsable ese discurso: no entrega buenas señales para el futuro democrático.
– ¿Cuál es tu análisis de lo que ha ocurrido en Chile tras el estallido social? A propósito de los procesos eleccionarios que hemos tenido, en donde, por ejemplo, hubo un apoyo masivo al cambio constitucional, luego una convención asociada a la izquierda, después un segundo proceso donde arrasó la derecha encabezada por Partido Republicano. ¿Cómo lees estos cambios?
No creo en la tesis del péndulo que va y viene entre izquierda y derecha. La sociedad no cambia tan rápido. Lo que está agotado es el sistema de representación. Existe una brecha muy amplia entre representantes y representados, y esa distancia provoca pérdida inmediata de legitimidad.
Ejemplos sobran: Boric ganó con casi un 55% en segunda vuelta, pero su aprobación cayó rápidamente al asumir. En el proceso constituyente ocurrió algo similar: primero ganó el Apruebo de manera contundente, luego se eligió a una convención asociada a la izquierda, y en el segundo intento ganó ampliamente la derecha. No es que la sociedad cambie tan drásticamente, sino que el sistema de representación está en crisis.
Un dato ilustrativo: en el primer proceso, la propuesta constitucional era muy favorable a los pueblos indígenas, pero en las mesas con mayor votación de pueblos originarios ganó el Rechazo por sobre el promedio nacional. Eso indica que quienes se decían sus líderes no representaban realmente a sus comunidades. Necesitamos renovar la política con liderazgos más conectados con sus territorios.
– Para finalizar, quisiera llevarte a la segunda vuelta del 14 de diciembre entre José Antonio Kast y Jeannette Jara. ¿Qué está en juego en esta elección?
Es una segunda vuelta muy desafiante, compleja, pero abierta. Jeannette Jara tiene la preparación, el carisma y la experiencia para enfrentarla y ganarla. Debemos hacer todos los esfuerzos para lograrlo.
Gustavo Gatica y Jeannette Jara. Foto: @gustavogaticav
Hay mucho en juego. Se enfrentan dos liderazgos muy distintos, con modelos de país profundamente diferentes. Jeannette entrega certezas: como ministra logró avances en calidad de vida. Kast, en cambio, no ha demostrado logros relevantes; y en esta campaña ha evitado hablar de temas clave. Ni siquiera ha ido a programas de televisión, porque está ocultando por conveniencia electoral su agenda valórica.
Debemos desenmascararlo y mostrar quién es realmente. Sus propuestas son peligrosas: plantea recortes presupuestarios que, según expertos, sólo serían posibles afectando derechos sociales. Eso podría impactar la PGU, la calidad de la educación, el transporte público, los servicios públicos y la salud. Hay mucho riesgo con estos discursos y liderazgos de ultraderecha.