Recordaba con emoción la presidenta de Apanas , María del Mar Azaña, durante el acto del XIII Día de las Familias, celebrado ayer en Toledo, cómo no hace tanto tiempo las personas con discapacidad intelectual solían permanecer «ocultas» en sus casas como «forma de protección» frente al rechazo social. Una realidad que, afortunadamente, ha ido cambiando con el paso de los años y que este sábado se celebró con especial significado, coincidiendo con el 60 aniversario de una asociación que contribuyó decisivamente a transformar esa historia: Apanas. Durante su intervención en el acto, Azaña destacó la importancia de esta conmemoración como «un momento para recordar, reflexionar y agradecer», evocando cómo, hace seis décadas, un grupo de familias, movidas por la necesidad de encontrar apoyos y respuestas, decidió unirse y buscar soluciones para sus hijos, rompiendo barreras sociales y afrontando una realidad que muchas veces se ocultaba por miedo o desconocimiento. «El año 1965 marcó un antes y un después. Gracias a la ley de asociaciones aprobada un año antes, aquellas familias pudieron organizarse y reivindicar los derechos de sus hijos: el derecho a ser visibles, a recibir apoyos, a ser atendidos y aceptados por la sociedad», subrayó la presidenta. Con esa «vocación de cambio y valentía» nació Apanas, cuyo propósito no era solo ofrecer apoyos, sino también transformar miradas y construir una comunidad más justa, inclusiva y consciente del valor de la diversidad. El primer proyecto fue modesto, pero simbólico: una guardería. No era simplemente un servicio, sino una declaración de intenciones. Significaba sacar a los niños de casa, abrirles un espacio en la sociedad y visibilizar sus derechos. Hoy, seis décadas después, aquella iniciativa se ha convertido en una red de 29 centros repartidos por toda la provincia de Toledo, que presta atención a más de 550 familias, gracias al trabajo y dedicación de 140 profesionales. Apanas se ha consolidado como un referente en la atención integral a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, ofreciendo recursos, servicios especializados y acompañamiento a las familias. «Lo que entonces parecía un sueño, hoy es una realidad que mejora la vida de muchas personas», señaló Azaña, reconociendo especialmente el papel de los fundadores y de todas las personas que, a lo largo de estos años, han contribuido a que la asociación siga siendo «un faro de esperanza y transformación». Apanas acompaña a las familias con programas de atención temprana, vida independiente, empleo, centro de día, vivienda y apoyos personalizados que fortalecen el proyecto de vida de cada persona. Pese al camino recorrido, la presidenta recordó que todavía existen retos importantes. «El prioritario sigue siendo dar respuesta a las necesidades individuales de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, desde cada uno de nuestros centros y servicios, con el apoyo de instituciones, entidades, voluntarios, empresas y medios de comunicación». En este contexto, Azaña reafirmó su compromiso de continuar trabajando, escuchando y respondiendo a las demandas de las personas y sus familias. «Juntos seguiremos construyendo una sociedad más inclusiva, solidaria y respetuosa». En este XIII Día de las Familias, Apanas otorgó menciones de honor a diversas entidades que han mostrado un compromiso estable con la asociación, entre ellas la empresa CHUBB; la comunidad de propietarios de la Plaza de Toros; el IES El Greco; la Fundación Eurocaja Rural; El Español de Castilla-La Mancha; la Diputación de Toledo; la Consejería de Bienestar Social y el Ayuntamiento de Toledo. El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, que participó también en el acto, ensalzó la trayectoria de Apanas, destacando que «ha marcado el camino a muchas otras entidades y refleja lo mejor de nuestra sociedad». Recordó, además, el homenaje permanente que la ciudad ha ofrecido a la asociación con la placa conmemorativa situada en la plaza del Horno de la Magdalena, donde Apanas inició su actividad hace 60 años. La asociación también otorgó una Mención de Honor a la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Castilla-La Mancha, por su papel clave en el desarrollo de programas y servicios para las personas con discapacidad. La consejera, Bárbara García Torijano, destacó «el compromiso y la dedicación» de Apanas, cuyo trabajo «acompaña a las personas con discapacidad y a sus familias desde que nacen hasta que son adultas, fortaleciendo su proyecto de vida». La presidenta de la Diputación de Toledo, Concepción Cedillo, también recogió un galardón, recordando «el compromiso» de la institucion provincial con los colectivos más vulnerables y destacó la importancia de trabajar «mano a mano» con entidades sociales para construir una sociedad má inclusiva, solidaria y respetuosa. Y un mensaje: sesenta años después de sus primeros pasos, Apanas continúa siendo un referente de esperanza, compromiso y transformación social.