El
Andorra sigue hundido y cayó de forma contundente en
Encamp ante un
Castellón muy superior (1-3). El equipo de
Ibai Gómez, que acumula casi dos meses sin ganar en casa, transmite muy malas sensaciones: genera poquísimo en ataque, muestra una fragilidad defensiva alarmante y parece haber perdido toda la confianza. Los castellonenses, acompañados por cerca de 1.000 aficionados que dieron un gran ambiente a la grada, fueron mejores de principio a fin, imponiendo su ritmo y aprovechando cada error local.
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