Volver al
Camp Nou. No hay mejor regalo de
Reyes adelantado que enfilar el camino hacia el templo pasando por el viejo pero mágico
Palau Blaugrana para celebrar el regreso a casa dos años y medio después tras un vuelo de vuelta con demasiadas cancelaciones. No es el mismo pero es el mismo. Porque aunque hayan cambiado la fachada, se conviva con andamios e incluso haya que mojarse, jamás habrá nada mejor que estar en casa. Si hace frío, como en la ‘rentré’, mejor en casa abrigado entre 45.147 que en la de otro.
Seguir leyendo...