El bar
La Remonta era un negocio familiar en el que trabajaban hasta diez personas cocinando y sirviendo platos en dos comedores a los trabajadores en la frontera entre
L’Hospitalet y
Cornellà.
Josep López y
Ramona Balcells, los padres de
Quico López Balcells (L´Hospitalet de Llobregat, 1949) llevaban la batuta y la tía mandaba en los fogones. Muchas familias encargaban allí paellas en domingo. El pequeño
Francesc se salvó de lavar platos. Estudiaba con los curas en el colegio
Tecla Sala donde conoció por primera vez el balonmano a los 12 años.
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