Perder peso a través del ejercicio no va solo de quemar calorías: va de crear un estímulo que el cuerpo pueda sostener en el tiempo sin lesionarse, sin generarse una fatiga excesiva y
sin que cada sesión se convierta en un sufrimiento. Por eso, cuando alguien con sobrepeso u obesidad se plantea empezar a correr, surge una duda muy frecuente:
¿es mejor empezar andando o lanzarse directamente al running? La respuesta, desde un punto de vista fisiológico y de salud articular, suele ser clara: primero caminar, después caminar rápido, luego combinar caminar y correr, y finalmente correr de forma continuada.
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